Nunca digas nunca, pero este podría ser el último año de su ilustre carrera de Paul Goldschmidt.

El primera base de 38 años volvió a firmar con los Yankees de Nueva York la semana pasada e inicialmente servirá como suplente de Ben Rice. En ese rol, Goldschmidt también podría ser valioso como reemplazo defensivo en las últimas entradas y bateador emergente contra lanzadores zurdos.

Después de una temporada baja con mínimas incorporaciones externas, el gerente general Brian Cashman no estuvo de acuerdo con la mentalidad de los Yankees de “retroceder” con el mismo roster. Los relevistas Luke Weaver y Devin Williams son los únicos dos jugadores que no están en la plantilla actual de la ALDS del año pasado.

Goldsmith sabía lo que vendría

Goldschmidt cree que la gente culpará a la estrategia de “retroceder” si los Yankees no cumplen con las expectativas en 2026.

“Si jugamos bien, eso es algo bueno”. Goldschmidt dijo a los periodistas, incluido Bryan Hoch de MLB.com. “Si no hacemos eso, esa es la razón por la que no jugamos bien”.

Aunque la afirmación de Goldschmidt es obvia, también es precisa. Los Yankees ganaron 94 juegos el año pasado, empatados en el liderato de la Liga Americana con los Toronto Blue Jays. Otra salida anticipada en la postemporada hace que los fanáticos cuestionen las decisiones del roster y el futuro del manager Aaron Boone.

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