Los transeúntes no pudieron evitar reírse de este perro que tocaba la bocina y parecía estar esperando con mucha impaciencia a que su familia regresara a su vehículo.
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Los transeúntes no pudieron evitar reírse de este perro que tocaba la bocina y parecía estar esperando con mucha impaciencia a que su familia regresara a su vehículo.
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