Sábado, 23 de mayo de 2026 – 20:03 WIB
Jacarta – El rápido desarrollo de la economía digital en el país ha tenido un impacto positivo en la comodidad de las personas en las transacciones financieras. Bank Indonesia (BI) informó que las transacciones de pagos digitales alcanzaron 14.82 mil millones de transacciones en el primer trimestre de 2026, un aumento del 37,69 por ciento en comparación con el mismo período del año pasado.
En medio de este rápido crecimiento, la amenaza del delito cibernético también va en aumento. Los estafadores ahora también utilizan la inteligencia artificial (IA) para hacer que sus acciones sean más sofisticadas y difíciles de detectar.
La Agencia Nacional Cibernética y Criptográfica o BSSN dice que habrá 5.200 millones de tráfico de Internet en 2025, lo que probablemente se convertirá en un conducto para los ciberataques, el 94 por ciento de los cuales son malware, con un alto riesgo de ataque de ransomware.
El vicepresidente II de la Asociación Indonesia Fintech (AFTECH), Budi Gandasobrata, destacó el estado actual del ecosistema de pagos digitales. Según él, la seguridad, la resiliencia de la infraestructura y la gestión de riesgos son los principales cimientos para construir un sistema de pagos saludable y sostenible.
“La industria ya no necesita evolucionar rápidamente sino evolucionar con resiliencia. En este contexto, el Sistema de Detección de Fraude o FDS ya no es sólo una característica de apoyo, sino una infraestructura crítica para la industria financiera digital”, dijo, el sábado 23 de mayo de 2026.
En la misma ocasión, Tri Herdianto, Jefe de la Dirección de Defensa Legal del Consumidor de la Autoridad de Servicios Financieros (OJK), destacó los complejos desafíos que enfrentan las industrias del sector de servicios financieros.
“El desarrollo de las transacciones digitales en Indonesia muestra un crecimiento significativo a través del uso generalizado de billeteras electrónicas, incluido QRIS. Este crecimiento significativo va acompañado de amenazas cada vez más complejas en términos de método y escala”, explicó.
La preparación de la industria para fortalecer la seguridad de las transacciones digitales es ahora crucial. La industria debe comprender que la resiliencia al fraude no es solo una cuestión técnica o tecnológica, sino un pilar clave para mantener la confianza del público y garantizar la continuidad del negocio en el sector de servicios financieros.
De manera similar, el director general de Jalin, Ario Tejo Bayu Aji, dijo que el panorama actual de amenazas que acechan en las plataformas de pagos digitales exige un enfoque de seguridad colectiva mediante el fortalecimiento de los servicios e infraestructura compartidos en el campo de la gestión del fraude.
Página siguiente
“Este enfoque de servicios compartidos permite a los actores de la industria optimizar la inversión y aumentar la eficiencia operativa. Con una arquitectura estandarizada, se puede mejorar la calidad de la seguridad, se puede acelerar la respuesta a incidentes y se pueden reducir significativamente los riesgos sistémicos”, afirmó Ario.












