El ejército italiano sigue adelante con sus planes para aumentar sus capacidades aéreas, ya que documentos recientes revelan esfuerzos para obtener la aprobación del gobierno para la compra de 29 helicópteros de ataque Leonardo AW249. La adquisición tiene como objetivo finalizar una flota de 48 helicópteros, lo que mejorará la preparación operativa y las capacidades del Ejército.
La adquisición marca la tercera fase de un programa integral destinado a lograr la configuración de Capacidad Operativa Total (FOC), así como a actualizar las 19 unidades previamente contratadas. El cronograma para esta tercera fase comenzará en 2026 y se extenderá hasta 2032. La financiación para este esfuerzo se estima en aproximadamente 1.221 millones de euros, lo que se suma a la inversión total de 4.647 millones de euros desde 2016. A modo de contexto, la segunda fase requirió una inversión de 47 millones de euros, mientras que la segunda fase requirió una inversión. Financiación adicional de 2.282 millones de euros en 2020. Aún se necesitan 656 millones de euros para completar todo el proyecto.
Mirando hacia atrás, el ejército italiano recibió sus primeros tres helicópteros AW249 de preserie en 2017, configurados para Capacidad Operativa Inicial (COI). En 2021, se tomó la decisión de aumentar la flota con cuatro helicópteros más, y está prevista la entrega de otros 12 en 2024. Estos modelos iniciales ya han participado en varias pruebas, incluido el ejercicio Stella Alpina realizado en el norte de Italia el año pasado.
En 2023, el Ejército realizó evaluaciones rigurosas de los dos primeros helicópteros en condiciones extremadamente calurosas en Calabria, sumándose al régimen de pruebas que incluía evaluaciones en Córdoba, España. El AW249 se sometió con éxito a varias pruebas con fuego real, incluidas demostraciones de su cañón Oto Melara TM197B de 20 mm y cohetes no guiados de 70 mm. Sin embargo, aún están pendientes los vuelos de prueba de sus nuevos misiles aire-tierra Spike, un misil aire-aire sin nombre.
El AW249 está propulsado por dos motores General Electric CT7-8E6, que proporcionan una velocidad de crucero máxima de 249 km/h y una capacidad de carga máxima de 2.800 kilogramos, incluido combustible y armas. Su diseño integra el sistema de gestión de batalla, mejora la interoperabilidad con otros sistemas del campo de batalla y mejora significativamente el conocimiento situacional de la tripulación. Además, incluye sistemas avanzados para la integración de drones, así como un supresor de infrarrojos que minimiza su firma térmica, vitales en los escenarios de combate modernos.
En un contexto más amplio de expansión militar, Italia ha iniciado estudios para equipar a su armada con un nuevo portaaviones de propulsión nuclear a partir de 2026. Esto refleja un compromiso continuo para modernizar sus capacidades de defensa en todas las ramas de sus fuerzas armadas.












