Según fuentes citadas por la agencia de noticias AFP, han surgido informaciones que indican que cinco ciudadanos indios han sido secuestrados en Mali. Hasta el momento, el gobierno indio no ha emitido una declaración oficial sobre el incidente. El vergonzoso incidente ocurrió unos meses después de un secuestro similar en julio, cuando tres indios que trabajaban en la fábrica de cemento Diamond en Cayes fueron tomados como rehenes.
Hasta el momento, ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad de los secuestros, que han hecho sonar las alarmas sobre la larga batalla de Mali contra la violencia rebelde. El país, ubicado en la región semiárida del Sahel en África occidental, está luchando contra grupos armados, algunos de los cuales están afiliados a importantes organizaciones terroristas como Al Qaeda y el Estado Islámico.
El secuestro más reciente tuvo lugar el 6 de noviembre, cuando hombres armados secuestraron a trabajadores cerca de Kobri, en el oeste de Malí. Estas personas son empleadas por una empresa dedicada a proyectos de electrificación en toda la región. Un portavoz de la empresa confirmó el secuestro a la AFP: “Confirmamos el secuestro de cinco ciudadanos indios. Otros indios que trabajan para la empresa han sido evacuados a Bamako”.
En vista de los peligros potenciales, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la India (MEA) ha emitido un aviso de alerta a todos los ciudadanos indios que se encuentran actualmente en Mali. El aviso pedía a los indios que fueran extremadamente cautelosos, vigilantes y mantuvieran una comunicación estrecha con la Embajada de la India en Bamako para recibir actualizaciones periódicas y la asistencia necesaria.
La reciente oleada de secuestros pone de relieve la precaria situación de seguridad en Malí, lo que genera preocupación por la seguridad de los ciudadanos extranjeros y exige medidas preventivas más estrictas por parte de sus respectivos gobiernos.











