En una reflexión reciente sobre la trayectoria de su carrera, la luchadora Cavalcanti expresó su deseo de subir al octágono contra los principales contendientes, específicamente refiriéndose a la veterana Irene Aldana. Exudando confianza, dijo: “Está bien, vámonos, Irene Aldana”, enfatizando su confianza en su capacidad para lograr el éxito. Si bien su desafío puede no conducir a un enfrentamiento inmediato, subraya su conciencia de la etapa de su carrera y su determinación de dejar una huella significativa en la división de peso gallo.
La división de peso gallo ha experimentado una importante agitación en los últimos años, marcada por el retiro de Amanda Nunes y la salida de varios peleadores establecidos. El cambio abrió espacio para varios talentos en ascenso, incluido Cavalcanti, quien tenía un récord invicto en el octágono. El llamado estratégico de la veterana resalta su comprensión del panorama competitivo y su intención de capitalizar la dinámica en evolución.
Aunque Cavalcanti reconoció la urgencia de sus ambiciones, su carrera no avanzaba. Ella aclaró su percepción de los luchadores veteranos en el top 5 del ranking, citando su profunda experiencia como un obstáculo. “Tengo una montaña que escalar”, comentó, mostrando madurez en su enfoque de la progresión profesional. Esta perspectiva equilibrada refleja su conciencia de los desafíos que enfrenta mientras intenta solidificar su posición en una división que está en constante cambio.












