En un avance cultural significativo, el Diccionario Cambridge ha anunciado “parasocial” como su palabra del año, destacando la creciente tendencia de relaciones uno a uno con celebridades, personas influyentes e incluso chatbots de IA. El término, que describe la conexión que alguien siente con personas famosas que no conoce personalmente, se ha vuelto relevante en el contexto de las interacciones sociales modernas, especialmente cuando la gente busca cada vez más conexiones emocionales en línea.
El concepto de relaciones parasociales se remonta a 1956, cuando investigadores de la Universidad de Chicago identificaron cómo los espectadores formaban vínculos con personalidades de la televisión, relaciones caracterizadas por el compromiso de un solo lado. Con la llegada de las redes sociales y la inteligencia artificial, estas conexiones se han expandido, incorporándose a la vida cotidiana y remodelando la forma en que las personas experimentan la cultura popular.
Colin McIntosh, editor del Diccionario de Cambridge, señala que el creciente interés por las relaciones parasociales refleja el fenómeno más amplio de las personas que participan en este tipo de interacciones. Cita eventos de alto perfil, incluido el compromiso de Taylor Swift con el jugador de la NFL Travis Kelce y el álbum de ruptura emocional de Lily Allen, “West End Girl”, como ejemplos destacados de momentos parasociales que resuenan en la gente. El mayor uso de la palabra se evidencia en aumentos notables en las consultas de búsqueda en el sitio web del Diccionario Cambridge.
Simon Schnall, profesor de psicología social experimental en la Universidad de Cambridge, sugiere que a medida que disminuye la confianza en los medios tradicionales, la gente recurre cada vez más a personas influyentes en busca de conexión y validación. Sin embargo, este cambio conduce a asociaciones poco saludables, lo que complica la naturaleza del fandom y la cultura de las celebridades. Schnall señala que este tipo de relaciones a menudo provocan intensas respuestas emocionales y debates en línea, especialmente en el contexto de artistas como Taylor Swift, cuyo trabajo invita a un análisis en profundidad y a la participación de los fans.
Especialmente en lo que respecta a la eficacia de los chatbots con IA, que muchos han adoptado como compañeros virtuales. Los usuarios más jóvenes, en particular, tienen más probabilidades de entablar amistades con estas herramientas que brindan apoyo y validación. Schnall afirma que depender de la IA para la conexión emocional desdibuja la línea entre las interacciones saludables y la obsesión, convirtiendo a los chatbots en herramientas de compañerismo o terapia sustituta.
A la luz de estos avances, el Diccionario de Cambridge también destacó la importancia de los términos relacionados con la IA, incluido “pendiente”, que describe el flujo caótico de medios de baja calidad generados por IA, y “memificar”, el proceso de convertir imágenes en memes virales. Estas incorporaciones reflejan el panorama cambiante de la comunicación y la conexión emocional en la era digital.
A medida que la sociedad navega por estas nuevas dinámicas, el concepto de relaciones parasociales sigue siendo un punto focal de discusión, enfatizando la naturaleza cambiante de la interacción humana en un mundo impulsado por la tecnología.












