Brony James ha estado en el centro de atención toda su vida.
El padre de James, LeBron, fue posiblemente el mejor jugador que jamás haya tocado el baloncesto, y el escolta de Los Angeles Lakers, de 21 años, tuvo grandes expectativas desde el principio.
Después de unirse a los Lakers en 2024, James recibió un fuerte escrutinio por parte de los escépticos no vendidos en Los Ángeles, quienes seleccionaron el producto de la USC únicamente por su talento/potencial (James promedió 4,8 puntos y 2,1 asistencias con un 36,6% de tiros de campo y un 26,7% de tres).
James, que promedió 2,2 puntos y 1,1 asistencias en tiros mediocres en 38 partidos, debería estar satisfecho a pesar de su lento comienzo en su carrera en la NBA. El plan definitivo Su padre, cuatro veces campeón de la NBA, lo reveló.
“Quiero que él, ya sabes, siga su propio viaje”, dijo la estrella de 40 años de los Lakers en un episodio reciente de su podcast Mind the Game.
“Puedo darle un plano y algo de lo que he visto, pero quiero que él también camine a través del fuego”.
Sin duda, a James le vendría mejor dirigiendo su propia carrera en las grandes ligas. Si bien es común que los hijos intenten seguir los pasos de sus padres en todos los sentidos imaginables, siempre es más lógico que la generación más joven de jugadores escriba sus propias historias y consolide su propio legado.
James siempre tuvo el lujo de recurrir a su padre en busca de consejos y orientación útiles mientras navegaba por la vida en las grandes ligas.
Sin embargo, dependerá de James asegurarse de forjarse una carrera respetable en la mejor liga de baloncesto profesional que existe, la ex no. 55 es como debería ser para una selección total.
Más NBA: Insider revela nuevos detalles comerciales de Luka Doncic post-Lakers que asustarán al resto de la NBA












