En un decepcionante giro de los acontecimientos en la sesión de clasificación para el Gran Premio de Qatar, Charles Leclerc y Lewis Hamilton lucharon por mantener el ritmo de sus rivales. McLaren, incapaz de igualar el desempeño de sus rivales Mercedes y Red Bull, tuvieron una actuación competitiva durante la sesión.
Leclerc y Hamilton terminaron 13º y 17º respectivamente, y Hamilton abandonó el pit lane tras un retraso detrás de Lance Stroll. A pesar de sus esfuerzos, Hamilton no pudo evitar una salida anticipada de la Q1, lo que significa que ocuparía el puesto 18 en la parrilla de la carrera. Conocida por sus desafiantes condiciones de adelantamiento, la pista supondrá un duro desafío para Hamilton en su objetivo de volver a los puntos. Anteriormente, expresó su decepción con el desempeño de su auto, sugiriendo que fue peor que durante la clasificación al sprint cuando enfrentó la eliminación y obtuvo el puesto 18. Sin embargo, tras los cambios previos a la clasificación, sintió que había mejorado: “Me sentí mejor, pero no más rápido”.
Marcó un comienzo difícil para Hamilton en su primera temporada con Ferrari, mientras reflexionaba sobre el apoyo de sus fanáticos, que citó como invaluable para superar sus luchas a lo largo del año.
Leclerc, por otro lado, no tuvo mejor experiencia, terminando décimo y logrando la pole position por más de un segundo detrás de Oscar Piastre. Tuvo problemas con un sobreviraje significativo, lo que obstaculizó aún más sus posibilidades con un fuerte trompo durante la Q3. Expresando su frustración, Leclerc comentó la inmensa dificultad que tuvo para manejar el coche, revelando que “ha sido muy difícil conducir este coche, mantenerlo en la pista”, pero admitió que si bien los niveles de rendimiento actuales son decepcionantes, siente que está haciendo todo lo posible para mejorar la situación.
A pesar de intentar reiniciarse para el evento de sprint, los esfuerzos de Leclerc fueron insuficientes ya que perdió varias posiciones, lo que presentó desafíos para mantener el control durante toda la carrera. Se mostró escéptico sobre las mejoras antes del Gran Premio y dijo: “No sentí nada con este coche, pensé que me sentiría mejor mañana. Esperaré e intentaré maximizar todo lo posible mañana. Con suerte, con los coches de seguridad, tendremos un poco de suerte; esa es mi única esperanza para mañana”.
Mientras se preparan para la carrera, ambos pilotos se enfrentan a una batalla cuesta arriba, con una clara falta de optimismo en torno a sus posibilidades de recuperación. Sus experiencias resaltan las luchas actuales que enfrentan tanto Leclerc como Hamilton, arrojando luz sobre las dificultades que enfrenta actualmente el equipo Ferrari para ganar en la pista.












