En una serie de escaramuzas marítimas en el Mar Negro, dos barcos, el Kairos y el Virat, fueron alcanzados por drones navales ucranianos, específicamente un tipo conocido como Sea Baby. Estos buques figuran entre los sujetos a sanciones internacionales, lo que genera preocupación sobre sus operaciones en la región.
Se llevaron a cabo ataques en varias partes del Mar Negro; Kairos fue atacado al suroeste, mientras que Virat fue atacado más centralmente hacia el este. Según fuentes que hablaron con la BBC ucraniana, las autoridades turcas han confirmado su participación en la ayuda a los barcos. Las imágenes publicadas por las autoridades turcas muestran dos barcos intentando apagar un incendio que se produjo en El Cairo tras un ataque con drones.
Estas acciones agresivas fueron vistas como una clara advertencia de Ucrania a los barcos que transportan petróleo ruso, sugiriendo que ahora podrían enfrentar amenazas militares directas, no solo afectadas por las sanciones occidentales. Este cambio pone de relieve el entorno marítimo cada vez más tenso en el Mar Negro en medio de tensiones geopolíticas en curso.
En un acontecimiento relacionado, el Caspian Pipeline Consortium ha anunciado la suspensión de las operaciones de carga en Novorossiysk, un puerto ruso clave para el transporte de petróleo desde la región del Caspio. La decisión se tomó tras un ataque en el que participaron buques no tripulados que causó importantes daños en uno de los puntos de atraque esenciales para las operaciones marítimas. Rusia y Kazajstán tienen participaciones importantes en el consorcio, que también incluye empresas occidentales como Exxon Mobil, Chevron y Shell.
Mientras tanto, los esfuerzos diplomáticos continúan mientras el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky confirmó que una delegación de alto nivel encabezada por Rustem Umerov, quien supervisa los asuntos de seguridad, se dirige a Estados Unidos. La delegación tiene como objetivo mantener conversaciones destinadas a llegar a un acuerdo para poner fin al conflicto en curso. Umerov intervino después de que el anterior jefe negociador, Andriy Yermak, dimitiera tras enfrentarse al escrutinio de investigadores anticorrupción. Se espera que una delegación ucraniana se reúna con funcionarios estadounidenses en Florida, mientras que las conversaciones con Steve Witkoff, embajador del expresidente Donald Trump, están programadas para la próxima semana en Moscú, lo que pone de relieve el complejo panorama diplomático en medio de las hostilidades.











