El técnico de Inglaterra, Thomas Tuchel, ha expresado su preocupación por el bienestar y el rendimiento de los jugadores de cara al Mundial de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. Con el torneo previsto para junio y julio, Tuchel baraja la posibilidad de contar con suplentes en el vestuario para minimizar los efectos del intenso calor.
Hablando antes del sorteo de la Copa del Mundo en Washington, DC, Tuchel comentó la situación y enfatizó que si bien entendía la importancia de marginar a los jugadores para alentar al equipo, el aumento de las temperaturas requería medidas drásticas. “Si nos ayuda más adelante en los partidos, debemos considerarlo como una oportunidad”, dijo, admitiendo que a nadie le gusta especialmente la idea.
Históricamente, torneos anteriores, como el Mundial de Clubes del año pasado, han enfrentado críticas similares por sus calendarios en medio de altas temperaturas. Aunque es preferible tener sustitutos al margen, Tuchel dijo que los jugadores que participan en el Mundial de Clubes deben adaptarse a estas condiciones desafiantes. “Ojalá podamos evitarlo. Siempre es bueno cuando están con nosotros”, añadió.
Las preocupaciones de los expertos sobre los posibles peligros medioambientales pintan un panorama para el torneo. Un informe reciente titulado “Campos en peligro” de los grupos de defensa Football for the Future y Common Goal destacó que 10 de 16 lugares tienen “un riesgo muy alto de experimentar condiciones extremas de estrés por calor”. Las implicaciones de las altas temperaturas, junto con amenazas como incendios forestales y huracanes, pueden generar un estrés significativo para los equipos, los fanáticos y los trabajadores de los estadios.
Tuchel advirtió del efecto perjudicial que el calor extremo puede tener en el rendimiento del partido, reduciendo la intensidad del juego y el número de carreras efectivas en el campo. “No se puede jugar el mismo fútbol a 45ºC que a 21ºC. Tenemos que adaptarnos y preparar a los jugadores lo mejor posible”, advirtió, subrayando la necesidad de sistemas de refrigeración y otras preparaciones para hacer frente a los desafíos relacionados con el calor.
En cuanto a los aspectos logísticos del torneo, Tuchel señaló las posibles dificultades que plantean los numerosos viajes entre sedes, lo que complicaría aún más las cosas. Dijo: “Tenemos que estar preparados para aceptar los problemas. Hará calor, habrá humedad, habrá que viajar mucho, llegará tarde, tal vez retrasado por tormentas eléctricas”. En última instancia, sugiere que una mentalidad resiliente será clave para afrontar situaciones impredecibles antes de la Copa del Mundo.












