La Guardia Costera de los Estados Unidos (USCG), respaldada por el ejército y otras agencias gubernamentales, capturó un enorme buque petrolero con licencia frente a las costas de Venezuela aprobada por Donald Trump el 10 de diciembre.
La administración publicó un video de 45 segundos que muestra helicópteros acercándose al barco y personal armado descendiendo en rappel a su cubierta.
Trump anunció la incautación y llamó al petrolero “el más grande jamás incautado”, y agregó que “están sucediendo otras cosas”.
“Acabamos de incautar un petrolero en la costa de Venezuela, un petrolero grande, muy grande, de hecho, el más grande jamás incautado”, dijo. Cuando se le preguntó sobre el cargamento, añadió: “Supongo que nos lo quedaremos”.
Las autoridades dicen que el barco transportaba petróleo crudo sancionado vinculado a redes que abastecen a Venezuela e Irán, así como a empresas que Estados Unidos considera que apoyan a organizaciones terroristas extranjeras.
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Fortalecimiento de las fuerzas estadounidenses y presión regional sobre Venezuela
La incautación del petrolero marca la última escalada en el creciente asalto militar y sanciones de la administración Trump contra el régimen de Nicolás Maduro.
Desde mediados de 2025, Estados Unidos ha desplegado buques de guerra, portaaviones y activos navales en el Caribe y el Pacífico Oriental, alegando operaciones antinarcóticos y aplicación de sanciones.
La incautación del buque mercante cargado de petróleo, en lugar de apuntar a armas o drogas, es una innovación en la táctica estadounidense. Las sanciones ya han dañado la economía de Venezuela; La interrupción de los envíos de petróleo podría poner en peligro la capacidad del gobierno para generar dinero en efectivo.
Según informes citados por Politico, la incautación del petrolero es parte de una represión más amplia por parte de Estados Unidos. Se considera una “escalada” de presión sobre Maduro, pasando de sanciones puramente financieras a una prohibición militar directa de las exportaciones de petróleo.
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La reacción de Venezuela y los mercados petroleros
Según un informe de Reuters, el gobierno venezolano calificó la incautación del petrolero estadounidense como un “robo descarado” y prometió defender su “soberanía, recursos naturales y dignidad nacional con absoluta determinación”.
El comunicado indica que Caracas denunciará el incidente ante organismos internacionales.
Según Reuters, los precios del petróleo “saltaron” en las horas posteriores a la prohibición de Estados Unidos, lo que sugiere que los compradores y comerciantes que dependen del crudo venezolano temían que las rutas de suministro se vieran interrumpidas. Los futuros del Brent subieron casi un 0,4 por ciento, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) también registró ganancias por temor a interrupciones en el suministro tras la incautación.











