En medio de nuevos disturbios en Bangladesh, han salido a la luz nuevos detalles sobre la muerte del hindú Deepu Chandra Das, lo que plantea dudas sobre las circunstancias que llevaron a su trágica muerte. Según informes, Das fue asesinado durante las violentas protestas que siguieron a las acciones del activista radical Sharif Usman Hadi. Los informes iniciales sugirieron que una turba enfurecida lo mató a golpes por presunta “blasfemia”. Sin embargo, tanto la policía de la zona como el Batallón de Acción Rápida (RAB) afirmaron que no se encontró ninguna evidencia que respaldara las afirmaciones de que Das insultaba a alguna religión.
El superintendente adicional de policía (administración) de Mymensingh, Abdullah Al Mamun, enfatizó que las acusaciones de blasfemia parecen estar basadas en rumores. Los investigadores de la policía también están investigando la posibilidad de que el asesinato se debiera a un conflicto interno relacionado con el lugar de trabajo de Das donde trabajaba.
Hasta el momento 12 personas han sido detenidas en relación con este caso. Según un informe del Dhaka Tribune, las tensiones habían aumentado en la fábrica el día antes del incidente. Deepu pasa por una prueba de reclutamiento para ser ascendido de gerente de planta a supervisor, lo que genera una disputa con sus colegas sobre su puesto. El hermano de Deepu, Apu Robi Das, había sido despedido anteriormente de su trabajo por acusaciones de insultar la religión, que según él eran infundadas.
“A mi hermano lo golpearon y lo sacaron de la fábrica. Lo atraparon y aun después de disculparse no lo dejaron ir”, afirmó Apu. Apu afirma que recibió una llamada de un amigo de Deepu diciendo que Deepu fue llevado a la comisaría por supuestamente hacer comentarios despectivos sobre el profeta Mahoma. Momentos después recibió otra llamada con la devastadora noticia de que su hermano había fallecido.
El comandante de la compañía Mymensingh RAB, Md. Shamsuzzaman, reiteró que no había pruebas que sugirieran que Deepu hubiera faltado el respeto a la confianza. Señaló que ninguno de los testigos presentes en el lugar corroboró los comentarios despectivos realizados por Deepu. “Incluso si el fallecido hubiera publicado algo en línea, habría sido rastreable. No hemos encontrado nada”, afirmó.
El miembro del consejo local Tofazel Hossain también intervino, sugiriendo que el asesinato no parecía ser un acto aleatorio motivado por el resentimiento comunitario. Según él, Deepu tenía disputas de larga data sobre objetivos de producción, horas extras y derechos de los trabajadores, lo que indica una posible conspiración para destituirlo de su puesto en la fábrica.
A la luz de estos alarmantes acontecimientos, la India ha expresado su profunda preocupación por el “horrible asesinato”. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Randhir Jaiswal, afirmó que la India sigue de cerca la situación en Bangladesh. “Nuestros funcionarios están en contacto con las autoridades de Bangladesh y les han transmitido nuestra grave preocupación por los ataques a las minorías. También hemos exigido que los responsables del brutal asesinato de Das sean llevados ante la justicia”, afirmó Jaiswal.










