Un mes después de la temporada de béisbol de la escuela secundaria, está quedando claro que el tercera base junior y lanzador de relevo Troy Randall de Corona Santiago alcanzará un estatus especial.
Hasta ahora, está bateando .444 con 20 hits y sólo dos ponches en 45 turnos al bate. Como lanzador, no permitió carreras limpias en ocho entradas y registró 13 ponches.
“Simplemente está madurando”, dijo el entrenador Ty De Trinidad.
Randall surgió como un estudiante de primer año de 6 pies y jugó en la secundaria. Ahora tiene marca de 6-2 y está sano después de que una fractura en el pie interrumpiera su primera temporada en la escuela secundaria el año pasado.
El miércoles, en la derrota ante el Korona, realizó dos grandes acciones defensivas y además marcó dos goles.
Su desarrollo ha sido importante para Santiago, quien tiene marca de 10-3.
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