El entrenador en jefe de Pakistán, Mike Hesson, dijo que fue el contraataque de Ishan Kishan, más que una falta de primer orden, lo que marcó la diferencia entre los dos equipos en la sumisión de 61 carreras de Pakistán ante India en Colombo.

Hesson dijo que sus jugadores sintieron la presión en el primer partido y terminaron concediendo 25 carreras más que el puntaje esperado para las condiciones. “Al principio la pelota giraba mucho. La forma en que jugaba Ishan Kishan nos quitó el juego. No tiene miedo y puede disparar desde ambos lados del campo, lo que lo convierte en un desafío para los jugadores en el PowerPlay. Los obligó a alejarse de sus fundamentos”, dijo el entrenador neozelandés.

“Desde el punto de vista del bateo, no nos dimos la oportunidad de adaptarnos a las condiciones. Ellos atacaron muy bien el frente de la costura y elegimos algunas malas opciones”, añadió.

Hesson rechazó la idea de que la presión de la competición estuviera provocando el bajo rendimiento de su equipo. “Sé que es un gran evento: Pakistán contra India. Pero jugamos buen cricket, ganando cinco partidos. Estamos realmente decepcionados por no haber jugado tan bien como pudimos”, dijo.

El vicecapitán de India, Axar Patel, también elogió a Kishan y lo calificó como uno de sus mayores golpes en el cricket internacional. “La forma en que bateó no fue fácil porque la pelota giraba. Llevó su forma del cricket nacional y cuando la confianza es alta, no piensas mucho en ti mismo ni en el portillo”, dijo el hilandero.

Publicado el 15 de febrero de 2026

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