Al menos 56 personas han perdido la vida y 21 están desaparecidas en Sri Lanka tras inundaciones catastróficas y deslizamientos de tierra provocados por lluvias incesantes. El desastre es uno de los episodios climáticos más severos que ha experimentado el país en los últimos años.
El Centro de Gestión de Desastres (DMC) confirmó la muerte de 21 personas en el distrito central de cultivo de té de Badullah, donde los deslizamientos de tierra azotaron zonas residenciales durante la noche. Videos angustiosos que circulan en las redes sociales muestran casas enteras arrasadas por las inundaciones que azotan varias ciudades. En respuesta a las devastadoras condiciones, se han suspendido muchos servicios de trenes en todo el país.
Para agravar la difícil situación del país, el ciclón Ditwa, que ha surgido como una profunda depresión frente a la costa este, ha pronosticado más inclemencias del tiempo a medida que avanza hacia la región, y es probable que eventualmente toque tierra en la India. A medida que la aproximación de la tormenta provocó un aumento del nivel de los ríos, el DMC emitió avisos pidiendo a los residentes de zonas bajas que evacuaran a terrenos más altos. Se activó una advertencia de inundación de nivel rojo para áreas a lo largo del valle del río Kelani, incluida la capital, Colombo.
El departamento meteorológico ha pronosticado más de 200 mm de lluvia en algunas zonas del centro y norte de la isla el viernes. En consecuencia, se cerraron varias carreteras clave que conectan las provincias y el Departamento de Ferrocarriles anunció la cancelación de todos los servicios de trenes, excepto algunas rutas esenciales, a partir de las 06:00 horas del viernes.
Se estima que 44.000 personas se han visto afectadas por condiciones climáticas extremas. En un esfuerzo por proporcionar ayuda humanitaria y emprender misiones de rescate, se han movilizado alrededor de 20.500 militares en todo el país. Además, los estudiantes que se preparan para los exámenes de nivel avanzado (A-Levels) se han enfrentado a aplazamientos debido a la crisis actual.
Si bien Sri Lanka se encuentra actualmente en la temporada de monzones, un clima tan extremo es raro. Esta enorme inundación se produjo en junio de 2003, mató a 254 personas y dejó a millones sin hogar. El país ahora está luchando contra uno de los desastres naturales más devastadores de los últimos tiempos.











