Domingo, 22 de febrero de 2026 – 03:01 WIB
Jacarta – El jefe del Centro de Investigación de Desastres Geológicos de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (BRIN), Adrian Tohari, reveló la verdadera causa del reciente incidente del sumidero o socavón en Ketole, Australia Central.
“Lo que ocurrió en el centro de Aceh es en realidad un fenómeno de deslizamiento de tierra, no un sumidero. La capa de toba no es densa y su fuerza es baja, por lo que se erosiona y colapsa fácilmente”, dijo en un comunicado en Yakarta el sábado.
Adrien continuó, las imágenes satelitales de Google Earth de 2010 en esta área en realidad mostraron la presencia de un pequeño cañón o valle. Con el tiempo, la erosión y los deslizamientos de tierra continuaron, provocando que el valle se ensanchara y alargó, formando el gran agujero que se ve hoy.
También sospecha que el factor sísmico contribuyó a la aceleración de este proceso. Un terremoto de magnitud 6,2 en el centro de Aceh en 2013 debilitó la estructura de la pendiente, provocando una mayor inestabilidad.
Además de los factores geológicos y sísmicos, las fuertes lluvias son el principal desencadenante. Las rocas frágiles de toba se saturan fácilmente con agua, por lo que pierden su capacidad de unión y eventualmente colapsan. La pendiente pronunciada debido al anterior proceso de desprendimiento también ha empeorado la situación.
Adrien explicó que el agua superficial de los canales de riego de las plantaciones también contribuyó a la aceleración de los deslizamientos de tierra. El agua que fluye rápidamente y entra al suelo aumenta el contenido de humedad de la capa de toba, aumentando así el riesgo de colapso.
“Si se abren canales de riego y el agua continúa infiltrándose en el suelo, la capa ya frágil se vuelve más inestable”, afirmó.
Adrien también planteó la hipótesis de la existencia de un flujo de agua subterránea en el límite entre la capa de lava en la base de la densa y quebradiza roca de toba. La erosión al pie de la pendiente por aguas subterráneas hace que la cima del cerro pierda apoyo y se derrumbe gradualmente.
Según él, este fenómeno no se produjo de repente, sino que fue un proceso que duró entre decenas y cientos de años. Los terremotos y las lluvias sólo pueden contribuir a acelerar el proceso natural de formación de cañones o valles.
Adrien dice que se observan condiciones similares en otras áreas que tienen las características geológicas de rocas volcánicas jóvenes. Da el ejemplo del Cañón Sianok en Sumatra Occidental, con características rocosas similares formadas por un largo proceso geológico relacionado con la actividad tectónica de la Gran Falla de Sumatra.
Página siguiente
“Todavía estamos analizando sólo sobre la base de datos de imágenes e información pública. Para determinar en detalle las causas es necesaria una investigación exhaustiva”, explicó.












