Corea del Norte condenó enérgicamente un reciente acuerdo entre Corea del Sur y Estados Unidos para desarrollar submarinos de propulsión nuclear, calificándolo de medida potencialmente desestabilizadora que podría iniciar un efecto “dominó nuclear” en toda la región. La reacción se produce a raíz del anuncio del presidente surcoreano, Lee Jae-myung, la semana pasada, de un importante acuerdo comercial y de seguridad con Estados Unidos, incluido el desarrollo de buques de propulsión nuclear. Seúl afirma que el acuerdo incluye capacidades mejoradas para el enriquecimiento de uranio y el reprocesamiento de combustible gastado.
En un comunicado difundido por los medios estatales, Corea del Norte criticó la iniciativa como un “intento peligroso de conflicto”, subrayando su creencia de que el programa representa una seria amenaza a la seguridad militar en Asia-Pacífico. Los líderes norcoreanos han expresado su preocupación de que el acuerdo pueda complicar las cuestiones de control nuclear global y provocar una carrera armamentista regional. Advirtieron que la compra de submarinos nucleares por parte de Corea del Sur podría desencadenar un “fenómeno de dominó nuclear” que, según los funcionarios, conduciría a un aumento de las tensiones y la inestabilidad en la región.
Además, Corea del Norte anunció que aplicaría “contramedidas más justificables y realistas” en respuesta a lo que considera acciones hostiles por parte de Estados Unidos y Corea del Sur. Los medios estatales de Corea del Norte han señalado avances en sus propias capacidades militares, incluida la prueba exitosa de un motor balístico, que los expertos creen que puede indicar preparativos para el inminente lanzamiento de un nuevo misil balístico intercontinental (ICBM).
La escalada se produce poco después de que Seúl propusiera conversaciones militares con Pyongyang destinadas a prevenir incidentes transfronterizos, lo que marcó el primer acuerdo diplomático en siete años. El presidente Lee ha mostrado apertura a conversaciones más amplias con Corea del Norte sin condiciones previas, un marcado alejamiento de la postura de línea dura adoptada por su predecesor. Los analistas señalan que las preocupaciones de Corea del Norte sobre las ambiciones de submarinos nucleares de Corea del Sur podrían alimentar la percepción de que Corea del Sur podría convertirse en un Estado con armas cuasi nucleares, complicando el futuro diálogo militar intercoreano.
Además de las crecientes tensiones, Beijing también ha expresado preocupación por el acuerdo sobre submarinos nucleares entre Washington y Seúl. El embajador de China en Seúl, Dai Bing, señaló que la asociación se extiende más allá de los simples intereses comerciales y podría afectar significativamente los esfuerzos globales de no proliferación, así como la estabilidad de la Península de Corea y la región en general.











