La máxima diplomática de la Unión Europea, Caja Callas, ha subrayado la necesidad de que Rusia reduzca su tamaño y presupuesto militar para lograr una paz duradera en Ucrania. Kallas advirtió a los líderes occidentales contra la tentación de discutir posibles restricciones al ejército de Ucrania durante las conversaciones de paz con Rusia.
Los comentarios surgen tras la creciente presión del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha abogado por una rápida resolución del conflicto, que muchos consideran que favorece los intereses rusos, incluidos los límites a las capacidades militares de Ucrania.
Un plan de paz recientemente filtrado y respaldado por Estados Unidos sugiere que las fuerzas armadas de Ucrania podrían limitarse a 600.000 efectivos, algo menos de los aproximadamente 800.000 efectivos que actualmente participan en el conflicto. En cambio, una propuesta respaldada por Gran Bretaña, Francia y Alemania permitiría enviar 800.000 tropas de mantenimiento de la paz, lo que se considera más favorable para Ucrania.
“Si queremos evitar que esta guerra continúe, también debemos frenar al ejército ruso y su presupuesto militar”, subrayó Kallas. Señaló que las actuales iniciativas de paz requieren concesiones principalmente de Ucrania, a pesar del creciente gasto militar del Kremlin, que se espera que alcance el 7,2% del PIB anual de Rusia este año. Kallas subrayó que determinar el tamaño de su ejército es un derecho soberano de cada país e instó a Ucrania a no caer en la “trampa” tendida por Rusia al negociar límites a sus fuerzas armadas. “Ucrania nunca ha atacado a Rusia”, señaló.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula van der Leyen, se hizo eco anteriormente de los sentimientos de Callas, dejando en claro que cualquier restricción al ejército de Ucrania sería inaceptable si dejara al país vulnerable a futuras agresiones. Durante una sesión en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, Van der Leyen afirmó que Ucrania, como Estado soberano, no debería enfrentar restricciones que comprometan su seguridad.
Cuando se le preguntó si la Comisión Europea podría apoyar algún tipo de restricciones militares, un representante aclaró que si tales restricciones fueran necesarias, Ucrania tendría que aceptarlas por su cuenta. Las negociaciones actuales ponen de relieve la naturaleza delicada y compleja de navegar por la paz garantizando al mismo tiempo la soberanía y la seguridad de Ucrania frente a la agresión rusa.












