En una fascinante revelación en el episodio “Soy una celebridad”, Jack Osborne analiza la infame reputación de su abuelo materno, Don Arden, quien era tan temido en la industria musical como los gánsteres más infames de la historia. Conocido por sus agresivas prácticas comerciales, el legado de Arden ocupa un lugar preponderante no sólo en el ámbito del rock ‘n’ roll sino también en los anales de la historia de la mafia, compartiendo lugar con figuras tan infames como Al Capone y Pablo Escobar.
Jack, hijo de Sharon y Ozzy Osbourne, cuenta historias de su abuelo que asombran a sus compañeros de campamento. Cuando Kelly Brook preguntó sobre los rumores de que Arden colgaba bandas de las ventanas para firmar contratos, Jack confirmó las historias y dijo que su abuelo a menudo amenazaba a la gente con armas. Generalmente describe que “apunta con armas a la gente, a todo”, pintando un cuadro vívido de un hombre cuya fama lo precedió.
La tensión entre Sharon y Dan Arden aumentó después de que ella asumió la dirección de Ozzy Osbourne. Jack revela que estas disputas familiares han tenido consecuencias violentas: supuestamente envían sicarios tras ellos y mafiosos los confrontan en espectáculos, lo que subraya el peligroso mundo en el que vive su familia. La relación se complica aún más cuando inicialmente se revela que Sharon es la protegida de Arden; Ella se enteró de sus tratos poco éticos, que incluían abusos financieros y tácticas agresivas contra compañías discográficas rivales.
Las anécdotas de Jack van más allá y describen cómo su madre tuvo que lidiar con las consecuencias de las acciones de Arden después de dejar su dirección. Una batalla judicial condujo a un acuerdo financiero impactante, en el que Sharon se vio obligado a pagar un millón de dólares para escapar del contrato que le impuso su padre. Al reflexionar sobre su propia educación, Jack admite haber creído que su abuelo estaba muerto hasta que él era un adolescente.
Dan Arden, nacido como Harry Levy, es mejor conocido por dirigir grupos de rock tan venerados como Black Sabbath, Little Richard y Electric Light Orchestra. Su carrera ha estado plagada de controversias, desde pagar a DJ para que reproduzcan sus discos hasta amenazar físicamente a managers rivales como Robert Stigwood de los Bee Gees y las leyendas del rock Jimmy Page y Keith Moon. Sus intimidantes intercambios, como amenazar con “romperse los dedos” para impedir la formación de bandas, solidificaron su lugar como una fuerza formidable en la industria de la música.
Irónicamente, ser el padre de Sharon no protege a Arden de los conflictos familiares. Después de que Ozzy fuera despedido de Black Sabbath debido a problemas de abuso de sustancias, intentó manejar a Ozzy por su cuenta, solo para ser eclipsado por Sharon, lo que llevó a un distanciamiento que duraría casi dos décadas. Las amenazas de Arden contra Sharon, incluido un incidente que involucró a sus perros, resaltan aún más la dinámica caótica dentro de la familia Osborne.
Las revelaciones de Jack no sólo arrojan luz sobre el complejo legado de su abuelo, sino que también reflejan el entrelazamiento de la familia, el poder y el miedo en el notorio mundo de la música rock. A medida que continúan las discusiones sobre “I’m A Celebrity”, el público queda maravillado e intrigado por el pasado histórico que rodea a la familia Osborne.












