El embajador de la Unión Europea en la región, Joao Cravinho, dijo que la creciente violencia yihadista en la región del Sahel representa una amenaza adicional para la seguridad europea. Sus comentarios se produjeron en una conferencia de prensa en Accra, Ghana, donde describió el preocupante surgimiento de grupos yihadistas afiliados a Al Qaeda y el Estado Islámico como focos de terrorismo en la región, que afectan particularmente a Burkina Faso, Malí y Níger.
“Una cosa que sabemos sobre las organizaciones terroristas es que… no se quedan donde están. No sólo son un flagelo para las poblaciones inmediatamente afectadas, sino que también son una amenaza para otras”. Esta evaluación destaca el riesgo de que la inestabilidad en el Sahel pueda extenderse a Europa, amenazando la seguridad en todo el continente.
Además de las preocupaciones en torno al terrorismo, Cravinho destacó los desafíos que plantean los “flujos migratorios no regulados” que surgen del Sahel. Identificó este movimiento de personas como una cuestión crítica para varios países europeos, lo que complica aún más el panorama de seguridad.
Para contrarrestar estas amenazas, pidió una mejor cooperación con países de África occidental como Ghana, Costa de Marfil y Mauritania, países que han experimentado importantes flujos de personas que huyen de zonas de conflicto. Cravinho sugirió un enfoque cooperativo destinado a crear una estrategia cohesiva que beneficiaría tanto al Sahel como a Europa en la gestión de los flujos migratorios.
Un informe reciente de Human Rights Watch destacó las violaciones de derechos humanos en Mauritania. Las fuerzas de seguridad del país, respaldadas por la UE y España, han participado en prácticas que incluyen perfiles raciales y étnicos, extorsión, arrestos masivos y tortura de inmigrantes y refugiados, según el informe. Los hallazgos complican los esfuerzos de la UE para fortalecer los lazos en la región y al mismo tiempo abordar las preocupaciones en materia de derechos humanos.
A pesar de estas dificultades, Cravinho elogió la capacidad de Ghana para mediar en la estabilización de regiones afectadas por conflictos, entre ellas Burkina Faso, Mali y Níger. Observó que estos países se están alejando de las alianzas occidentales tradicionales y adoptando regímenes liderados por militares.
Según Cravinho, el compromiso con estos gobiernos liderados por juntas es un foco importante para la UE. Expresó su deseo de apoyar las aspiraciones de los líderes de “pasar página” y desarrollar una nueva asociación con Europa. Esta iniciativa será una prioridad en las visitas y debates previstos para el próximo año.











