En una notable muestra de innovación y adaptabilidad, miembros de la Guardia Nacional del Ejército de EE. UU. sin experiencia previa en aviación pilotaron con éxito el helicóptero Black Hawk pilotado opcional de Sikorsky en menos de una hora. La hazaña se produjo durante el Ejercicio Northern Strike 25-2, un ejercicio militar multinacional bienal a gran escala realizado por la Oficina de la Guardia Nacional en Michigan en agosto.
Durante este entrenamiento sin precedentes, el guardia utilizó una tableta portátil con pantalla táctil para controlar el vehículo pilotado opcionalmente (OPV) Black Hawk, realizando sus diversas tareas en tiempo real. Un logro destacado incluyó el transporte por control remoto de una carga con honda de búfalo de agua de 2900 libras. La operación demostró la capacidad del helicóptero para realizar misiones logísticas complejas sin la tradicional intervención del piloto.
El ejercicio también incluyó varias demostraciones iniciales, incluido el despliegue de tropas aerotransportadas en zonas de lanzamiento designadas a distintas altitudes y la ejecución de una evacuación médica simulada. Básicamente, un guardia controlaba el Black Hawk desde un barco de la Guardia Costera a 70 millas náuticas en el lago Hurón, orquestando la secuencia de descarga de carga del helicóptero antes de dejar a las tropas.
Por primera vez, OPV Black Hawk pudo ejecutar seis conexiones y descensos exitosos de tubos de lanzamiento del Sistema de cohetes de artillería de alta movilidad (HIMARS). Rich Benton, vicepresidente y gerente general de Sikorsky, enfatizó los beneficios operativos que brinda esta tecnología y dijo: “En situaciones logísticas conflictivas, un Black Hawk operando como un gran dron brinda a los comandantes mayor resiliencia y flexibilidad para obtener recursos al nivel que necesitan”.
El OPV Black Hawk tiene la opción de ser pilotado por un piloto pero también tiene capacidades de programación avanzadas que permiten la operación remota. Esta versatilidad es posible gracias a la tecnología Matrix, desarrollada en colaboración entre la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA) y Sikorsky, que permite transiciones perfectas entre operaciones pilotadas y sin tripulación.
El compromiso de Sikorsky de ampliar los límites de la tecnología de la aviación se ejemplifica aún más en su trabajo en una versión totalmente autónoma del UH-60L Black Hawk, conocido cariñosamente como “U-HAWK”, que se dio a conocer en la conferencia anual del Ejército de los EE. UU. en Washington este año.
El despliegue exitoso de estas tecnologías durante el Ejercicio Northern Strike subraya el avance significativo en las capacidades de la aviación militar, allanando el camino para una mayor capacidad operativa en un entorno complejo y desafiante.












