Lindsay Vonn no necesita otro capítulo para validar su legado.
Ya es una de las esquiadoras más condecoradas de la historia, campeona de la Copa del Mundo decenas de veces, medallista de oro olímpica y embajadora mundial de su deporte. Sin embargo, los acontecimientos del domingo en los Juegos Milán-Cortina podrían obligar a un giro difícil.
Vonn corría con una rodilla izquierda gravemente lesionada y se estrelló temprano en el descenso olímpico y fue sacado en avión de la pista después de recibir atención médica durante varios minutos.
La mujer de 41 años giró violentamente y perdió el control después de cortar su línea con demasiada fuerza en la travesía de apertura antes de detenerse. Se la podía escuchar gritar mientras el personal médico la rodeaba. Fue una escena que inmediatamente silenció al público del festival.
El estadounidense tenía previsto volver a competir el jueves en Super-G, pero ahora eso es incierto. El equipo estadounidense de esquí y snowboard confirmó más tarde que Van se encontraba en condición estable y bajo el cuidado de médicos estadounidenses e italianos.
El accidente pone de relieve los riesgos que Vonn aceptó voluntariamente en busca de un momento olímpico final. Se retiró en 2019 después de años de cirugías y contratiempos, y anunció un regreso a finales de 2024. Su aparición en Italia se produce 24 años después de su debut olímpico en Salt Lake City y 16 años después de su última medalla de oro en Vancouver.
A estas alturas, el futuro de Van puede estar alejado de la competencia. Un segundo retiro no significa abandonar el deporte. El entrenamiento universitario podría proporcionarle un siguiente paso natural que preserve su conexión con el esquí y al mismo tiempo proteja su salud a largo plazo.
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Su fortaleza mental y su experiencia para superar el trauma son invaluables en un entorno universitario. Al igual que los atletas de élite de otros deportes que han asumido funciones de entrenador, Vonn puede moldear a la próxima generación sin someter su cuerpo a mayores castigos.
Vaughan puso todo de su parte en las carreras de descenso. El accidente del domingo pudo haber acabado con su intento de conseguir otra medalla, pero no necesariamente acabó con su impacto en el deporte.










