La base de futuros al contado de Bitcoin ha caído recientemente en territorio negativo, lo que indica un marcado cambio en el sentimiento de los comerciantes marcado por una tendencia hacia la reducción de riesgos. Esta reversión marca la primera vez desde marzo que los futuros se cotizan ahora por debajo del precio al contado. La prima observada anteriormente, que normalmente indica una fuerte demanda de apalancamiento, se eliminó, lo que refleja la creciente renuencia de los operadores a asumir riesgos al evaluar las perspectivas a corto plazo de bitcoin.
Las ideas clave de este cambio revelan un contexto más amplio de cautela entre los comerciantes de bitcoins. Una base de futuros al contado negativa a menudo indica dinámica del mercado durante períodos de liquidación de posiciones o volatilidad inminente. Actualmente, Bitcoin se comercializa en lo que los analistas describen como la “zona base”. Esta serie en particular suele estar asociada con una intensa presión de venta y una menor exposición al riesgo. Tanto el promedio móvil de siete días como el de 30 días muestran una tendencia bajista, lo que respalda aún más el sentimiento bajista en el mercado de futuros.
Sin embargo, los modelos históricos presentan un escenario más complejo. Desde agosto de 2023, los casos en los que la media móvil simple (SMA) de siete días ha caído a territorio negativo han coincidido con rangos de estructura más baja durante fases alcistas anteriores. Si el panorama actual del mercado no se convierte en un ciclo bajista completo, esta situación puede indicar nuevamente una recuperación temprana. Sin embargo, si las condiciones reflejan las de enero de 2022, podría señalar el inicio de una recesión más grave.
Las observaciones también revelan que un retorno al rango básico de 0%-0,5% proporcionará el primer indicio de una renovada confianza del mercado. Datos adicionales destacan que el índice de apalancamiento de futuros BTC-USDT se restablece hacia 0,3. Este ajuste representa un enfriamiento del entorno de apalancamiento previamente calentado desde el segundo y tercer trimestre del año. Un índice de apalancamiento más bajo generalmente significa un riesgo reducido de liquidaciones forzosas y una estructura de futuros más estable. Si se reanuda el impulso alcista, este contexto de apalancamiento más limpio servirá como catalizador, permitiendo a los operadores aumentar su exposición al riesgo sin la fragilidad experimentada anteriormente.
En medio de la búsqueda continua del fondo de Bitcoin, el criptoanalista Pelin Ae afirma que el flujo de intercambio interno proporciona más contexto a la historia del fondo prevaleciente. Esta métrica, que mide los bitcoins transferidos entre las carteras internas de las bolsas por motivos operativos o de gestión de liquidez, no está directamente relacionada con la venta; Sin embargo, las fluctuaciones importantes suelen ir acompañadas de fases de mercado turbulentas y movimientos importantes de las grandes empresas.
En las tendencias recientes se ha observado un aumento de las transferencias internas, muy por encima del rango normal de 5 a 10 a principios de noviembre. El aumento coincidió con una fuerte caída de precios cuando BTC cayó de $110,000 a $95,000. Históricamente, estos picos de entrada han señalado presiones de liquidez, mayor volatilidad y mayores presiones sobre los precios.
Con una combinación de fundamentos negativos, mayores flujos de entrada e impulso bajista, el mercado de Bitcoin parece estar en constante búsqueda de un fondo mientras los operadores evalúan sus posiciones en un entorno incierto.










