Astrónomos de la Universidad Normal de Shanghai y otras instituciones hicieron un descubrimiento importante utilizando el Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi de la NASA, 4FGL J03089.9-605.9-605. Los hallazgos se describen en un artículo publicado recientemente en el servidor de preimpresión arXiv.
Los Blazers son cuásares extremadamente compactos asociados con agujeros negros supermasivos en los centros de galaxias elípticas masivas, lo que los convierte en una de las fuentes extragalácticas de rayos gamma más abundantes. Estos objetos se caracterizan por sus chorros relativistas, que se dirigen casi directamente hacia la Tierra. Los blasers se pueden clasificar en dos grupos según su emisión óptica: radiocuásares de espectro plano (FSRQ) con amplias líneas de emisión óptica, y objetos BL lacerte (BL Lacs), que carecen de estas líneas prominentes.
4FGL J0309.9-6058, también conocido como PKS 0308-611, está clasificado como FSRQ con un corrimiento al rojo de aproximadamente 1,48 y anteriormente se destacaba por su alta actividad de rayos gamma. El equipo de investigación, dirigido por Jingyu Wu, analizó los datos recopilados específicamente de MJD 57983–60503 para recopilar más información sobre la emisión de este blazar.
En su investigación, el equipo encontró un QPO con un período de aproximadamente 550 días dentro de la banda de rayos gamma del blazar (0,1–300 GeV). Este QPO exhibió una significancia local máxima de 3.72σ y una significación global de 2.72σ, su presencia confirmada por varios métodos analíticos, incluido el periodograma de Lamb-Scargill, REDFIT y la transformada Z wavelet ponderada.
Un aspecto intrigante de sus hallazgos es la observación de un desfase de 228 días entre la emisión óptica y de rayos gamma, lo que sugiere distintas regiones para la emisión en 4FGL J0309.9-6058. Los autores propusieron varias explicaciones para el QPO detectado, incluido un sistema binario de agujeros negros supermasivos o una precesión en chorro. Sin embargo, favorecieron el modelo de precesión del chorro como la explicación más plausible, sugiriendo que un chorro preexistente es responsable de las señales QPO observadas en las bandas óptica y de rayos gamma. El retraso de tiempo entre estas emisiones representa la separación espacial, indicando la distancia entre las respectivas regiones de emisión.
El descubrimiento es importante para avanzar en nuestra comprensión del comportamiento y la dinámica de los blazares de los agujeros negros supermasivos, proporcionando una visión más profunda de los procesos que impulsan su emisión y el papel de la precesión del chorro en la producción de señales periódicas en rayos gamma.












