Con una actitud juguetona y relajada, el veterano de los Vancouver Whitecaps, Thomas Muller, se dirigió recientemente a los medios antes de la muy esperada final de la Copa MLS contra el Inter Miami, repleta de estrellas como Lionel Messi, Sergio Busquets, Luis Suárez y Jordi Alba. Cuando se le preguntó acerca de ser visto como el “villano” en este artículo, Muller simplemente sonrió y decidió no pensar en el pasado cuando disfrutó de victorias importantes sobre estos jugadores.
Reflexionando sobre su ilustre historia, Müller quizá haya recordado la infame derrota por 8-2 ante el Barcelona en los cuartos de final de la Liga de Campeones de 2020, partido en el que jugó un papel clave al marcar dos goles. Ese partido resultó ser un momento crucial en su carrera, mostrando no sólo su habilidad sino también el dominio del Bayern de Múnich sobre los gigantes catalanes. Además, Müller puede estar refiriéndose a su participación en la final del Mundial de 2014, donde su selección alemana venció a Argentina, en la que estaban Messi y el técnico del Inter Miami, Javier Mascherano.
A la edad de 36 años, Müller ha acumulado una lista envidiable de logros que incluye 10 títulos importantes con el Bayern de Múnich, incluidos dos triunfos en la Liga de Campeones y dos Mundiales de Clubes. En un momento más alegre durante una sesión de prensa de 15 minutos con su compañero de equipo Sebastian Berhalter, cambió el tema a la importancia de la ventaja de jugar en casa en las finales, donde históricamente, el equipo mejor clasificado a menudo ha triunfado.
Después de que Berhalter explicara la respuesta conservadora sobre la importancia de centrarse en el juego, no en el escenario, Müller preguntó descaradamente por el porcentaje de victorias de su equipo. De hecho, cuando se le informó de la posibilidad, sonrió ampliamente y se mostró claramente alentado.
Si bien los medios tendieron a retratar el partido como una contienda entre él y Messi, Müller añadió una perspectiva más centrada en el equipo. “Sé que para aquellos de ustedes en los medios y en la MLS, tiene sentido hacer un comentario con Messi y conmigo… pero se trata de dos equipos con un estilo de juego muy atractivo y hermoso”, dijo, enfatizando el esfuerzo colectivo sobre las historias individuales.
Recordando su amplia experiencia en partidos de alto riesgo, mantiene un enfoque firme. Muller reconoce la emoción de los encuentros pasados, pero se apresura a señalar que esas experiencias no dictan el resultado de la próxima final. “No necesito tanto mi historia para tener confianza”, dice, enfatizando su preparación para el desafío que se avecina.
A medida que se acerca el tiempo final, el enfoque de Muller refleja la mentalidad de un jugador experimentado que se prepara para uno de los partidos más importantes de su carrera, firmemente centrado en los esfuerzos de su equipo por lograr la victoria en lugar de en el peso de las circunstancias o los recuerdos del pasado.











