El presidente Donald Trump ha intensificado sus críticas a los legisladores demócratas por los recientes comentarios dirigidos al personal militar estadounidense, lo que ha aumentado las tensiones en torno a la cuestión del cumplimiento legal en las fuerzas armadas. En una publicación en su plataforma social Truth, Trump llamó a “alta traición” encarcelar a los demócratas que aconsejaron a miembros del ejército desafiar órdenes ilegales.
“Los traidores que dijeron a los militares que desobedecieran mis órdenes deberían estar en la cárcel ahora mismo, no andar por redes de noticias falsas tratando de explicar que lo que dijeron estaba bien”, dijo Trump, reiterando su antigua descripción de los principales medios de noticias como “noticias falsas”.
La controversia surge de un video publicado por seis legisladores demócratas que instan a los miembros del servicio activo a ignorar cualquier orden ilegal del comandante en jefe. En el video, los senadores Elissa Slotkin y Mark Kelly se unieron a los representantes Maggie Goodlander, Chris DeLuzio, Chrissy Houlahan y Jason Crowe, cada uno de los cuales había prestado servicio militar o de inteligencia anteriormente. Hicieron hincapié en los claros derechos legales de los miembros del servicio a rechazar órdenes ilegales y dijeron: “Nadie estará obligado a ejecutar órdenes que violen la ley o nuestra Constitución”.
Tras la reacción inicial de Trump, que calificó las acciones de los legisladores como “conducta de traición, castigada con la muerte”, el senador Slatkin respondió a las críticas afirmando que su mensaje era consistente con el Código Uniforme de Justicia Militar. Describió la reacción de Trump como indicativa de un clima político más amplio que muchos encuentran deprimente.
El senador Mark Kelly, en declaraciones a CNN, reiteró la importancia de defender la Constitución, sugiriendo que falta la comprensión de Trump de los principios legales y constitucionales. “No hay nada más estadounidense que defender la Constitución”, señaló, añadiendo que el actual presidente parece carecer de una comprensión básica de sus responsabilidades como comandante en jefe.
A medida que la situación continúa desarrollándose, pone de relieve una creciente división en el contexto de la gobernanza estadounidense en torno a cuestiones de legitimidad, autoridad y cumplimiento militar. Esta sigue siendo una historia en desarrollo; se esperan más actualizaciones.










