En una entrevista reciente, el ex oficial de la CIA Richard Barlow reveló información sobre una importante decisión histórica tomada por Indira Gandhi durante su mandato como Primera Ministra de la India. Barlow señaló que Gandhi no aprobaba ataques militares preventivos contra la instalación nuclear de Kahuta en Pakistán. En su opinión, una medida estratégica de este tipo “resolvería muchos problemas” y frenaría efectivamente las ambiciones nucleares de Pakistán.
Barlow sirvió como oficial de contraproliferación de la CIA en la década de 1980, un período durante el cual Pakistán llevó a cabo actividades nucleares encubiertas. Expresó su preocupación porque hasta 1989 los presidentes estadounidenses habían ocultado sistemáticamente información sobre el desarrollo de capacidades nucleares de Pakistán. Sus comentarios resaltan una tensión de larga data entre las evaluaciones de inteligencia y la toma de decisiones políticas.
Según Barlow, el periodista de investigación Seymour Hersh hizo una importante revelación sobre el programa nuclear de Pakistán en un artículo de 1993 para The New Yorker. Hersh alegó que la búsqueda de armas nucleares por parte de Pakistán fue apoyada por los entonces presidentes estadounidenses George HW Bush y Ronald Reagan, quienes le permitieron comprar artículos sofisticados y restringidos de Estados Unidos.
Barlow, que estuvo fuera del gobierno de 1982 a 1985, comentó sobre su limitada participación en el tema durante ese tiempo. “Me enteré en algún momento”, señaló, pero insistió en que no había tomado ninguna medida decisiva mientras estuvo en el cargo. Los planes de ataques preventivos conjuntos de India e Israel finalmente fracasaron porque carecieron de la aprobación necesaria tanto de Gandhi como de Reagan. Describió el fracaso como “vergonzoso” dada la falta de voluntad de la administración estadounidense para permitir la participación israelí en Afganistán debido a las operaciones militares en curso contra la Unión Soviética.
Barlow sugiere que funcionarios paquistaníes como Munir Ahmed Khan, ex jefe de la Comisión de Energía Atómica de Pakistán, son expertos en influir en la situación. Advirtieron que detener la ayuda estadounidense podría conducir a una retirada de la cooperación en Afganistán, complicando así los intereses estratégicos estadounidenses en la región. Barlow comentó: “Creo que si Reagan hubiera hecho algo así, habría cortado las bases de Menachem Begin”, subrayando el delicado equilibrio de las prioridades de la política exterior estadounidense en ese momento.
Las revelaciones se producen en medio de un renovado debate sobre la proliferación nuclear en el sur de Asia, arrojando luz sobre las complejidades históricas que rodean las decisiones diplomáticas que han dado forma al panorama geopolítico de la región.












