Vincent Kompany ha revelado un divertido error detrás de escena en las celebraciones del título de la Bundesliga del Bayern Munich, admitiendo que en realidad perdió la noción del trofeo del campeonato.
El técnico belga admitió que la famosa ‘Meisterschale’ faltaba en un momento crucial de las fiestas.
Una pesadilla en la cocina para Kompany
Si bien el Bayern está acostumbrado a exhibir títulos, su última celebración en la Bundesliga estuvo marcada por un momento de puro pánico para Kompany. El excapitán del Manchester City reveló que en medio de la emoción por conseguir el título, logró dejar el prestigioso trofeo en su casa, concretamente en su cocina.
Hablando del incidente después de que se calmara el polvo sobre las celebraciones, Kompany explicó la confusión en las declaraciones difundidas por Imagen: “¡Estábamos allí y de repente faltaba el trofeo! Entonces recordé: ‘Oh, eso fue en nuestra casa’. Estaba tirado en la cocina. Ni siquiera recordaba que alguien me lo había dado la noche anterior y me había dicho: ‘Vinnie, tráelo mañana'”.
Misión de rescate en el ayuntamiento
Cuando el equipo se preparaba para su recepción oficial, se dio cuenta de que la pieza de plata más importante del fútbol alemán estaba al lado de una tostadora. Afortunadamente para el entrenador belga, su esposa Carla Higgs pudo salvar la situación entregando el trofeo en el centro de la ciudad justo a tiempo para las ceremonias oficiales.
Se dice que Kompany se dio cuenta del error durante el viaje a la Marienplatz de Múnich. Si bien el equipo ya se había trasladado al segundo piso del Ayuntamiento de Múnich para ser homenajeado por el nuevo alcalde Dominik Krause, el trofeo todavía estaba en tránsito. Finalmente llegó al gran salón justo cuando el presidente del Bayern, Herbert Hainer, pronunciaba su discurso ante los invitados.
La emoción es fuerte para Goretzka
A pesar de los contratiempos logísticos, el ambiente entre los jugadores se mantuvo electrizante. Con el trofeo en las manos, el equipo se dirigió al famoso balcón del Ayuntamiento para presentarlo a los miles de aficionados reunidos debajo. Los jugadores bailaron y cantaron mientras la ‘Meisterschale’ recorría las filas mientras celebraban otra exitosa campaña nacional.
Para Léon Goretzka, el día fue especialmente conmovedor. El centrocampista, que se espera que deje el club este verano, se mostró visiblemente conmovido por la bienvenida de la afición. Para honrar su partida y sus raíces en Bochum, el club interpretó el famoso himno “Bochum” de Herbert Gronemeyer, mientras los aficionados coreaban su nombre en una sentida despedida de la estrella de toda la vida.
La vista puesta en la final de la DFB-Pokal
Las celebraciones marcan un punto culminante en la primera temporada de Kompany, aunque en Munich la atención se centra rápidamente en lograr un doblete nacional. El drama del trofeo olvidado y los intentos de sabotaje por parte de los seguidores del rival local 1860 Munich no han hecho mucho para debilitar la moral de un equipo que sigue hambriento de éxito bajo el liderazgo de su joven entrenador.
La atención se centra ahora en Berlín, donde el próximo sábado el Bayern de Múnich se enfrentará al Stuttgart en la final de la Copa DFB. Después de recuperar de forma segura el trofeo de la Bundesliga de su cocina, Kompany espera añadir otra pieza de plata a su colección, y tal vez esta vez se acuerde de empacarla para el desfile.











