Stephen Spencer Pittman ha sido identificado como sospechoso de un ataque incendiario a una sinagoga en Jackson, Mississippi, confirmó el FBI.
El incidente
El incendio se produjo poco después de las 3 a.m. del sábado en la Congregación Beth Israel durante Shabat, el día de descanso judío. El incendio causó daños importantes a la biblioteca y las oficinas administrativas de la histórica sinagoga. Ningún fiel ni bombero resultó herido.
Imágenes de circuito cerrado de televisión
Imágenes de una cámara de seguridad publicadas el lunes mostraron a un individuo enmascarado y encapuchado vertiendo líquido de una lata de gasolina en el suelo y un sofá en el vestíbulo de la sinagoga antes de prenderle fuego.
Posteriormente, las autoridades identificaron al sospechoso como Pittman, quien fue arrestado y acusado de dañar o destruir maliciosamente un edificio mediante fuego o explosivos.
Motivo y confesión
Según una declaración jurada presentada el lunes en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Mississippi, Pittman confesó haber iniciado el incendio “debido a las conexiones judías del edificio”.
En una entrevista con representantes del Departamento de Bomberos de Jackson y la Oficina del Sheriff del condado de Hinds, Pittman llamó a la sinagoga la “sinagoga de Satanás”.
La declaración jurada dice que Pittman compró gasolina en una gasolinera camino a la sinagoga y quitó la placa de su vehículo. Luego usó un hacha para romper una ventana, vertió gasolina dentro del edificio y inició el fuego con un encendedor de antorcha.
Más tarde, los investigadores encontraron un teléfono celular quemado que se cree pertenece a Pittman. Un miembro de la congregación encontró una linterna utilizada en el ataque y la entregó a las autoridades.
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Respuesta de la ciudad
El alcalde de Jackson, John Horhn, condenó el ataque y lo calificó de acto dirigido contra la libertad religiosa.
“Los actos de antisemitismo, racismo y odio religioso son ataques a Jackson en su conjunto y serán tratados como amenazas a la seguridad de nuestros residentes y a la libertad de culto”, dijo Horhn en un comunicado. “Atacar a las personas por su fe, raza, etnia u orientación sexual es moralmente incorrecto, antiestadounidense e inconsistente con los valores de esta ciudad”.
(Con aportaciones de AP)












