Cientos de miles de personas se manifestaron en la capital mexicana el sábado para apoyar a la presidenta Claudia Sheinbaum, mientras la líder buscaba demostrar su continua popularidad luego de un mes de rechazo político y grandes protestas.
“Que nadie se equivoque”, dijo Sheinbaum a la enorme multitud, muchos de los cuales habían llegado en autobús desde todo el país. “La gran mayoría de los jóvenes apoya la transformación” de la vida pública en México, destacó.
El asesinato del alcalde Carlos Manzo en el inquieto estado de Michoacán desató dos días de protestas en noviembre, con manifestantes quemando edificios públicos.
Unas semanas más tarde, miles de personas marcharon por las calles de la Ciudad de México para protestar contra la violencia relacionada con las drogas y la política de seguridad del gobierno. A esto le siguió la abrupta salida del fiscal general del país, Alejandro Gertz, en diciembre por supuestos desacuerdos con la administración de Sheinbaum sobre política criminal.
En la manifestación del sábado en la plaza principal de la Ciudad de México, José Pérez, de 24 años, un artesano de ascendencia otomí, dijo que vino a apoyar a Sheinbaum porque cree que los indígenas “son más visibles” bajo su gobierno.
Las autoridades estimaron que asistieron alrededor de 600.000 personas.
Sheinbaum asumió el cargo en 2024 tras el mandato de seis años de su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, y ambos líderes representaban al partido de izquierda Morena.
Aunque Sheinbaum tuvo altos índices de aprobación durante su primer año en el cargo, estos han disminuido ligeramente en los últimos meses, del 74 por ciento en octubre al 71 por ciento a principios de diciembre, según el resumen de la encuesta de Encuestas MX.
– “Remodelando la narrativa” –
Los analistas dijeron a la AFP que la presidenta se enfrentaba a un intenso escrutinio no sólo por parte de sus oponentes políticos y de la opinión pública, sino también de su propio partido.
Esta manifestación es un “intento de apoyo interno, de remodelar el discurso, de llamar a la unidad”, dijo el analista político Pablo Majluf.
El columnista político Hernán Gómez Bruera dijo a la AFP que Sheinbaum es “una presidenta increíblemente eficaz” a la que le gusta tener el control y exige mucho de su equipo. Pero también tiene “la piel muy fina” y “le resulta difícil lidiar con la disidencia”, añadió.
A pesar de una reciente ligera caída en las cifras de las encuestas, la líder de izquierda, que es la primera mujer presidenta de México, continúa beneficiándose de una disminución en los niveles de pobreza que comenzó durante el gobierno de su predecesor.
Sheinbaum también ha sido elogiada por sus seguidores por mantener a raya las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de imponer altos aranceles y acciones militares en suelo mexicano contra los cárteles de la droga.
Sheinbaum se reunió con Trump y el primer ministro canadiense, Mark Carney, en Washington el viernes para discutir el comercio al margen del sorteo de la Copa del Mundo de 2026, que será copatrocinada por los tres países.
Ella le dijo a X después de la reunión que las tres naciones tenían “muy buenas relaciones”.
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