El presidente Donald Trump admitió ante los periodistas el martes que el peor de los casos sería que “alguien tome el control y sea tan malo como el anterior”. Trump le dijo el jueves al corresponsal principal de NBC News, Garrett Haake, que tiene una lista de preferencias que quiere para el próximo líder de Irán, aunque el Ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, en una entrevista con el presentador de “NBC Nightly News”, Tom Llamas, descartó la posibilidad de que Estados Unidos participe en el proceso de sucesión.
El hombre que habló con NBC News dijo que temía represalias por compartir su historia, especialmente después de la brutal represión contra los manifestantes antigubernamentales que mataron a más iraníes en unos pocos días en enero que en la guerra hasta ahora, según la agencia de noticias Human Rights Activists, con sede en Estados Unidos.
“Sólo quiero vivir una vida feliz, una buena vida, ser próspero. Pero estos dictadores ideológicos, cómo decirlo, estos terroristas han arruinado a tantas generaciones en Irán”, dijo. “Mataron a tanta gente”.
La vida en Teherán, alguna vez bulliciosa, ahora es más sombría, a pesar de que la mayoría de los residentes tienen comida, agua y electricidad, aunque sea sólo un toque. El gobierno iraní ha sumido al país en un apagón de Internet, lo que hace que la comunicación con el mundo exterior sea más difícil, si no imposible. El relato del iraní en NBC News desde la zona de guerra presenta uno de los primeros y más completos vistazos de lo que está experimentando la gente allí.
“Sé con certeza que mucha gente ama a este país. Hay un tremendo número de patriotas por dentro y por fuera. Somos una nación orgullosa”, dijo. “Somos culturalmente ricos. Nos preocupamos por el arte. Nos preocupamos por vivir, reír, bailar, escuchar música, todo lo que todo ser humano necesita para darle sentido a su vida, pero nos obligaron a reprimir esos sentimientos”.
El iraní dijo que no tenía miedo a la muerte –si es que se llega a eso– en un levantamiento armado.
“Tengo unos 30 años, ¿vale? He pasado por este régimen. He perdido dinero… He visto sufrir a la gente”, afirma. “Para mí, es como si ya no me importara mi vida, siempre y cuando tenga significado. Y esa es una de las formas en que, como les estoy hablando ahora, es una de las formas en que puedo darle significado”.












