Miércoles, 29 de abril de 2026 – 22:25 WIB

Jacarta – Al pez escoba a menudo se le llama pez limpiador de estanques o ríos debido a su capacidad para vivir bajo el agua y alimentarse de musgo y desechos orgánicos. En Indonesia, este pez suele considerarse una plaga porque su población crece rápidamente y altera el ecosistema de peces nativos.



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Sin embargo, recientemente han surgido dudas entre el público sobre si el pescado escoba es seguro para el consumo. De hecho, en algunas zonas, este pescado se utiliza como alimento alternativo debido a su abundancia.

A algunos no les interesa el sabor de la carne y sus beneficios nutricionales. Aunque técnicamente el pez escoba se puede comer, aún es necesario comprender los diversos riesgos que conlleva. Desplácese para obtener más información…


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Debido a que el hábitat del pez escoba se encuentra en el fondo del río, es vulnerable a la exposición a desechos, metales pesados ​​y bacterias peligrosas. Por ello, es importante conocer los efectos del consumo de pescado retama antes de incorporarlo a tu menú de consumo.

Extraído de varias fuentes, miércoles 29 de abril de 2026, estos son algunos de los efectos de comer pescado escoba que debes conocer:


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1. Riesgo de exposición a metales pesados

El pez escoba es un tipo de pez de fondo o que se alimenta de fondo, son peces que viven y buscan alimento en el fondo de ríos, lagos o estanques. Esta zona a menudo se convierte en un vertedero de tierra, residuos domésticos, productos químicos y contaminantes industriales.

Como resultado, el pez escoba corre el riesgo de inhalar diversas sustancias peligrosas como mercurio, plomo, cadmio y otros compuestos químicos nocivos para el cuerpo humano. Si se consume continuamente, la exposición a metales pesados ​​puede causar trastornos neurológicos, daño renal, problemas hepáticos y otros problemas de salud crónicos.

Este riesgo es mayor si el pescado proviene de ríos contaminados o aguas urbanas de mala calidad.

2. Posibilidad de portar parásitos y bacterias.

Debido a que viven en ambientes salvajes de agua dulce, especialmente ríos o vías fluviales menos limpias, los peces escoba también son capaces de portar parásitos y bacterias.

Si el proceso de procesamiento es insalubre o el pescado está poco cocido, aumenta el riesgo de infecciones gastrointestinales. Esta condición causa trastornos como dolor abdominal, diarrea, náuseas, vómitos e intoxicación alimentaria.

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Para reducir este riesgo, limpie bien el pescado y cocínelo hasta que esté completamente cocido antes de comerlo.

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