Los jugadores del Sevilla se enfrentaron con la afición durante un altercado en el campo de entrenamiento tras recibir amenazas de muerte por parte de aficionados que les exigían mejores resultados.

La selección española ocupa el puesto 17 en la clasificación de LaLiga, un marcado contraste con lo que está acostumbrado: cerca de la cima y compitiendo en Europa.

Están sólo dos puntos por delante del Elche, que ocupa el puesto 18 de la clasificación y se encuentra en el último lugar de la zona de descenso a falta de ocho jornadas para el final. Y su afición decidió confrontar a los jugadores sobre este asunto.

Según una publicación española TasaLos jugadores se reunieron con los aficionados en el aeropuerto de San Pablo tras la derrota del domingo por 1-0 ante el Real Oviedo.

Según los informes, los fanáticos gritaron: “Vete, vete”. “Bastardos, escapaos” a los jugadores y “Junior, muere”. Da la cara, cobarde”, al presidente del club, José María del Nido Carrasco.

Más tarde aparecieron ultras encapuchados en el campo de entrenamiento, lo que llevó al club a pedir ayuda a la policía. Los informes indican que la policía tuvo que crear un bloqueo para proteger al equipo de Sevilla.

El Sevilla se enfrentó a una afición enojada tras perder ante el colista, el Real Oviedo.

Los gigantes españoles están a sólo dos puntos de los tres últimos y potencialmente descendidos a la segunda liga.

Los gigantes españoles están a sólo dos puntos de los tres últimos y potencialmente descendidos a la segunda liga.

El central del Sevilla, Kike Sillas, pidió disculpas a la afición tras el partido contra el Oviedo, colista de la Liga esta temporada con sólo cinco victorias en 30 partidos.

Dijo: “Es un sentimiento realmente malo. Queremos pedir disculpas a los aficionados y agradecer a todos los que vinieron a apoyarnos. No pudimos lograr nada aquí y es una derrota bastante dura”.

Tenemos que superar esto juntos. El nuevo cuerpo técnico nos ayudará en esto. Tenemos que estar todos unidos, también por el bien de la afición, porque no lo merecen. Queremos decirles que no nos rendiremos hasta el próximo partido en casa.

Sin embargo, parece que el llamamiento cayó en saco roto.

Luis García fue nombrado entrenador del Sevilla en marzo tras el despido de Matías Almeyda. Por ahora, sin embargo, no está claro si el Sevilla jugará en la segunda liga la próxima temporada.

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