Los New York Jets comenzaron la temporada baja de 2026 sabiendo que se necesitaban cambios dramáticos después de una de las campañas defensivas más decepcionantes en la historia de la franquicia. La estadística más importante lo superó todo: los Jets no lograron registrar una sola intercepción en 17 juegos de temporada regular, convirtiéndose en el primer equipo en la era moderna en pasar una temporada completa sin una jugada aérea.
Ese terrible número, combinado con una defensa que ocupaba el puesto 31 en puntos permitidos, llevó al gerente general Darren Maugy a remodelar completamente la unidad.
Nueva York atacó urgentemente la agencia libre y el mercado comercial, incorporando veteranos probados para restaurar el liderazgo y la producción. El ex seleccionado en el draft de los Jets, Demario Davis, regresa a la organización después de una exitosa carrera en la NFL, lo que le da a la secundaria Minkah Fitzpatrick, nativa de Nueva Jersey, un creador de juego de élite con múltiples selecciones al Pro Bowl a su nombre. Los Jets también agregaron al liniero defensivo T’Vondre Sweat, al tackle veterano David Onyemata, al corredor Joseph Ossai y al back defensivo Nahshon Wright.
¿Podrán finalmente los Jets arreglar su rota defensa?
La franquicia invierte mucho en la juventud durante el Draft de la NFL. Se espera que la segunda selección general, David Bailey, tenga un impacto inmediato en el borde, mientras que el esquinero campeón nacional, D’Angelo Ponds, tiene reputación de generar pérdidas de balón y realizar jugadas en cobertura.
Cuando comience el campo de entrenamiento, los Jets tendrán ocho nuevos titulares defensivos en comparación con la temporada pasada. Se espera que el liniero defensivo que regresa, Harrison Phillips, sea el ancla de las nuevas incorporaciones del equipo en la delantera, mientras que Davis y Fitzpatrick brindan liderazgo veterano para una unidad que busca una nueva identidad.
Otra historia clave será el debut del coordinador defensivo Brian Duker, quien hereda una defensa desesperada por revertir los problemas de la temporada pasada. Desarrollar química, mejorar la comunicación y, lo más importante, forzar pérdidas de balón serán los objetivos principales durante todo el campamento.
Si una defensa reconstruida puede generar aprendizajes y volver a jugar un fútbol fundamentalmente sólido, los Jets podrían convertirse en una de las historias de cambio defensivo más grandes de la liga. Después de registrar cero intercepciones en 2025, incluso una mejora modesta representaría un importante paso adelante para una franquicia decidida a dejar atrás las frustraciones de la temporada pasada.











