El riesgo que el asesino de Southport, Axel Rudakubana, representaba para otros fue minimizado por los expertos por temor a que fuera acusado de racismo, según un informe sobre los asesinatos.
Nacido en Gales, de padres que habían huido de Ruanda, se matriculó en The Acorns School, una unidad de referencia para alumnos en Ormskirk, Lancashire, a la edad de 13 años después de haber sido expulsado de la educación general por llevar un cuchillo a clase.
La directora Joanne Hodson dijo en la investigación pública que desde el primer día percibió que el joven corría “muy alto riesgo”, de una manera “despiadada”.
Pero cuando intentó plantear el peligro que representaba para los demás, dijo Hodson, la trabajadora de salud mental infantil Samantha Steed lo acusó de “estereotipar racialmente (rudakubana) como un “niño negro con un cuchillo””.
La señora Hodson dijo en la investigación que la acusación de “perfil racial” me había “apasionado efectivamente”.
La advertencia de Rudakubana sobre el peligro –que aparece en su borrador del Plan de Educación, Salud y Bienestar– permanece en el documento.
Pero se reescribieron partes, como reemplazar su “mal” uso de Internet por la palabra “inapropiado”.
El presidente de la investigación, Sir Adrian Fulford, concluyó que la señora Steed fue “imprudente” al “plantear estereotipos raciales”.
El riesgo que el asesino de Southport, Axel Rudakubana (en la foto) representa para otros, minimizado por los expertos por temor a ser acusado de racismo, informe sobre las acusaciones de masacre.
Rudakubana (en la foto) inscrito en una unidad de referencia para estudiantes cuando tenía 13 años después de haber sido expulsado de la educación general por llevar un cuchillo a clase.
Bebe King (izquierda), Elsie Dot Stancombe (centro) y Alice DaSilva Aguirre (derecha) murieron en un apuñalamiento masivo en Rudakubana en una clase de baile con temática de Taylor Swift.
Ella “acusó directamente a la señora Hodson de estereotipos raciales, aunque plantear un tema tan controvertido sirvió para ‘cerrar’ a la señora Hodson”, escribe Sir Adrian.
Dijo que “la señora Hodgson plantea un punto válido sobre la necesidad de una evaluación de riesgos” y “este es otro ejemplo más de énfasis insuficiente en los riesgos que los niños representan para los demás”.











