El presidente francés, Emmanuel Macron, ha anunciado una importante reforma del marco del servicio militar del país con el objetivo de fortalecer sus fuerzas armadas en medio de crecientes tensiones con Rusia. Según el nuevo plan, los voluntarios de 18 y 19 años serán elegibles para participar en un programa de servicio militar de 10 meses a partir del próximo año.
En comentarios a los medios franceses, Macron afirmó: “Una generación está lista para levantarse por la patria. No podemos volver a una época de coerción, pero necesitamos movilización”. La iniciativa enfatiza la importancia de la participación de los jóvenes, haciendo obligatorio que los estudiantes participen en al menos una ceremonia conmemorativa cada año en sus escuelas. Además, se anima a los estudiantes a realizar pasantías en su segundo año en las fuerzas armadas.
El programa se centra principalmente en el servicio en Francia continental y sus territorios de ultramar, excluyendo expresamente la participación en operaciones militares en el extranjero. El cambio sigue al anuncio anterior de Macron de una opción de servicio voluntario para los jóvenes franceses, lo que marca un cambio estratégico desde que el país puso fin al servicio militar obligatorio en 1996 y no mostró ninguna intención de renovarlo.
Hizo hincapié en la necesidad de esta iniciativa, especialmente a la luz de la amenaza que representa Rusia tras una invasión a gran escala de Ucrania en 2022. Macron ha dejado claro que este entorno geopolítico plantea un “gran peligro” para Europa, y ha expuesto sus preocupaciones sobre las ambiciones estratégicas de Rusia.
“El nuevo servicio nacional se irá instaurando progresivamente a partir del próximo verano”, anunció desde la base militar de Warsces, en los Alpes franceses. Destacó la importancia de que Rusia no muestre signos de debilidad, que ha apuntado estratégicamente a expandir su influencia durante la última década.
Además del anuncio del plan de servicio militar, Macron prometió una inversión de 6.500 millones de euros (5.700 millones de libras esterlinas) en gasto militar adicional durante los próximos dos años. El compromiso es parte de un plan presupuestario más amplio que exige un total de 64 mil millones de euros (56 mil millones de libras esterlinas) asignados a defensa para 2027, más del doble de los 32 mil millones de euros (28 mil millones de libras esterlinas) gastados anualmente cuando Macron asumió el cargo en 2017.
Actualmente, Francia tiene alrededor de 200.000 militares activos y más de 40.000 reservistas, lo que la convierte en la segunda potencia militar de la Unión Europea, sólo detrás de Polonia. El gobierno francés pretende aumentar el número de reservistas a 100.000 para 2030, lo que refleja un giro estratégico para mejorar las capacidades de defensa nacional en medio de una dinámica geopolítica en evolución.











