En un discurso reciente ante parlamentarios caribeños en Caracas, el presidente venezolano Nicolás Maduro apuntó al presidente Donald Trump en su retórica contra Estados Unidos. Maduro acusó a Estados Unidos de intentar crear una narrativa engañosa para justificar una posible acción militar contra Venezuela y facilitar el cambio de régimen.
Durante la reunión, Maduro afirmó que los esfuerzos de Estados Unidos por presentar a Venezuela como un centro para el tráfico internacional de drogas eran parte de una estrategia más amplia para capturar las vastas reservas de petróleo y gas del país. Calificó el artículo de “calumnioso” e “indignante”, acusándolo de pretender justificar una guerra contra lo que describió como una “Venezuela respetable, pacífica y bolivariana”.
Los comentarios de Maduro coincidieron con un aumento de las tensiones entre Caracas y Washington, particularmente después de las declaraciones contradictorias de Trump sobre las intenciones militares de Estados Unidos en Venezuela. En un caso, Trump sugirió que la acción militar era inminente, diciendo que “la tierra es lo siguiente” después de que el ejército estadounidense atacara barcos en el Caribe y el Pacífico oriental como parte de operaciones antidrogas. Sin embargo, en una declaración posterior, rechazó las consideraciones actuales sobre las huelgas en el país, dejando a muchos cuestionando la claridad de la postura de su administración.
El contexto de estas tensiones se ha complicado aún más por una importante acumulación militar en la región, con el despliegue de aviones de combate, buques de guerra y miles de tropas por parte de Estados Unidos en los últimos meses. Se espera que esta presencia aumente con la llegada del grupo de ataque del portaaviones USS Gerald Ford. Si bien la Casa Blanca dice que la construcción tiene como objetivo combatir los cárteles de la droga en América Latina, los funcionarios venezolanos argumentan que representa preparativos para una posible invasión de su país.
Desde septiembre, las fuerzas estadounidenses se han enfrentado al menos a 14 embarcaciones sospechosas de contrabando, lo que ha provocado la muerte de 61 personas. Cabe destacar que estas acciones no tuvieron lugar en aguas territoriales venezolanas, pero generaron advertencias en Caracas sobre las implicaciones para la soberanía y la seguridad nacionales.
A medida que las tensiones continúan aumentando, Maduro ha instado a los venezolanos a mantener la calma y la unidad, reiterando su creencia de que el país es inocente de los cargos en su contra y que el verdadero objetivo de las acciones de Estados Unidos es apoderarse de sus recursos naturales.












