Las preocupaciones sobre las amenazas de Donald Trump contra Irán están comenzando a surgir dentro de las filas republicanas, junto con los llamados de los demócratas a su retirada. La advertencia de Trump de destruir a Irán si no cumple con las demandas de Estados Unidos ha generado críticas globales. Pero los funcionarios argumentaron que el discurso pretendía ser una táctica de negociación.
En una publicación en las redes sociales antes de la fecha límite, Trump escribió: “Una civilización entera va a morir esta noche y nunca volverá a ser resucitada. No quiero que eso suceda, pero probablemente sucederá”. Luego anunció un alto el fuego de dos semanas.
Los republicanos retroceden
Algunos republicanos se han distanciado públicamente de estos comentarios. El senador Ron Johnson, un aliado cercano de Trump, dijo en el podcast John Solomon Reports que esperaba que los comentarios fueran “fanfarronadas”.
“No quiero que empecemos a volar la infraestructura civil… No estamos en guerra con el pueblo iraní”, dijo Johnson, según ABC News.
El representante republicano de Texas, Nathaniel Moran, también rechazó la idea de atacar a un país a tal escala y escribió que no apoya “la destrucción de una ‘civilización entera'”, y agregó: “Eso no es lo que somos”. »
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La senadora republicana Lisa Murkowski criticó la retórica como “una afrenta a los ideales de nuestra nación”, advirtiendo que podría poner en peligro a los estadounidenses dentro y fuera del país, informó ABC News.
La ex congresista republicana Marjorie Taylor Greene dijo: “No podemos matar una civilización entera. Eso es maldad y locura”, al tiempo que planteó la posibilidad de invocar la 25ª Enmienda.
Los demócratas aumentan los llamados a la acción
Los demócratas respondieron con críticas y renovados llamados a un juicio político o invocando la 25ª Enmienda. La representante Alexandria Ocasio-Cortez advirtió: “No podemos arriesgar el mundo… Estamos jugando al borde del abismo”, mientras que el senador Chuck Schumer llamó a Trump una “persona extremadamente enferma” por sus comentarios, según informó ABC News.
El líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, instó a los republicanos a actuar y dijo que el Congreso debe “poner fin a esta locura” y evitar una mayor escalada.
Las críticas internacionales también han aumentado. Reuters informó que el embajador de Irán ante la ONU calificó la amenaza de Trump de “profundamente irresponsable” y “profundamente alarmante”, mientras que el Papa Leo calificó esa retórica de “inaceptable”.
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Dentro de la Casa Blanca: “Crear influencia”
A pesar de la reacción, los funcionarios de la Casa Blanca defendieron el enfoque de Trump. Reuters informó que sus asesores veían la retórica como una estrategia para presionar a Irán para que hiciera concesiones.
“Él crea influencia a través de la imprevisibilidad… Quiere que Teherán parpadee”, dijo un funcionario, según Reuters. Otro funcionario reconoció cierta inquietud interna, pero dijo que el lenguaje era parte de un esfuerzo de negociación más amplio.
Trump exigió a Irán reabrir el Estrecho de Ormuz y advirtió de posibles ataques a infraestructuras como puentes y centrales eléctricas si no cumplía. Cuando se le preguntó si atacar dichos sitios podría violar el derecho internacional, Trump respondió: “No, no, no lo hago”, según ABC News.











