El entrenador de Ecuador, Sebastián Beccacece, experimentó todas las emociones imaginables el jueves por la tarde cuando su equipo se recuperó para lograr una memorable victoria por 2-1 sobre Alemania y asegurarse un lugar en los octavos de final de la Copa del Mundo.
Alemania, que ya había asegurado el primer lugar del Grupo E con victorias en sus dos primeros partidos, sorprendió a Ecuador apenas dos minutos después del partido cuando Leroy Sané encontró el fondo de la red. Beccacece pareció incrédulo al principio antes de dirigirse a revisar la obra. Su frustración fue evidente cuando se marcó el gol, que le dio a Alemania una temprana ventaja.
Pero el humor del técnico ecuatoriano cambió drásticamente poco después.
En el minuto nueve, Nilson Angulo disparó un potente disparo desde fuera del área que pasó volando los brazos extendidos del portero alemán Manuel Neuer. El gol, el primero de Ecuador en el Mundial de 2026, sacó a Beccacece de su posición sentada. En repetidas ocasiones levantó el puño y gritó hacia el mar de aficionados ecuatorianos abarrotados en el estadio New Jersey de Nueva York.
La fiesta más grande aún estaba por llegar.
En el minuto 77, el delantero ecuatoriano Gonzalo Plata produjo uno de los momentos más memorables del torneo, empujando el balón más allá de Neuer para darle a Ecuador una ventaja sorprendente. Mientras los fanáticos ecuatorianos estaban enojados, Beccacece corrió antes de saltar a las gradas para celebrar con los fanáticos.
Al sonar el pitido final, Beccacece levantó ambos brazos, saltó para celebrar y abrazó a los miembros de su equipo.
Después de más de 90 minutos de una montaña rusa de emociones, Beccacece y Ecuador se encaminaban a los octavos de final por primera vez desde 2006.












