Desde que ingresó a la liga en 2013, José Ramírez se ha hecho un nombre como uno de los mejores jugadores de la liga y lo ha hecho a lo largo de su carrera con los Cleveland Guardians.
Antes de que Ramírez tuviera su gran temporada en 2018, comenzó a llamar la atención en 2017 cuando conectó 39 jonrones, hasta hace apenas unos años, en 2024, cuando conectó la misma cantidad.
A lo largo de su carrera, desde esa gran temporada, Ramírez ha seguido siendo una pieza consistente para la franquicia de los Guardianes, apodada por muchos como la superestrella más consistente del béisbol, lo cual es difícil de discutir, ya que Ramírez no ha dado un paso o su producción ha disminuido drásticamente desde que se convirtió en el mejor de la liga.
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Ramírez tiene la oportunidad de hacer historia en los Guardianes
A pesar del bajo rendimiento del equipo y de Ramírez, la temporada 2026 puede no parecer una contendiente, pero tiene el potencial de encabezar la historia de la franquicia si tiene otra temporada productiva.
Ramírez necesita sólo 15 jonrones y 13 bases robadas para alcanzar los 300 jonrones y 300 bases robadas en su carrera, lo que lo convierte en apenas el noveno jugador en la historia de la MLB en lograr este hito. Si el seis veces Silver Slugger puede alcanzar 195 bases totales, se convertirá en el líder de la franquicia en bases totales, superando el récord actual de Earl Averill de 3,201.
A juzgar por la historia del toletero, parece probable que Ramírez alcance tres hitos, considerando que el séptimo All-Star ha conectado no menos de 15 jonrones en sus 13 años de carrera desde su cuarta temporada en la liga, su primer año como jugador regular.












