En una importante escalada de hostilidades, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky informó que Rusia había lanzado ataques nocturnos contra Ucrania con 22 misiles y 460 drones. Lamentablemente, seis personas murieron y 12 resultaron heridas como resultado de estos ataques. Zelensky enfatizó el impacto catastrófico de los ataques, que causaron graves daños a edificios residenciales e infraestructura civil crítica en la ciudad capital de Kiev.

Zelensky señaló la destrucción generalizada en la región de Odesa y dijo que los puertos, los suministros de alimentos y la infraestructura crítica se vieron afectados sin ninguna justificación militar. Lamentó que los servicios vitales, especialmente el sector energético, que desempeña un papel vital en el mantenimiento de la vida normal de los ucranianos, pareciera que son los principales objetivos del ataque ruso. Además, señaló que estos ataques no se limitan a Kiev, ya que regiones como Dnipro, Kharkiv, Chernihiv y Cherkasy también han sufrido ataques.

A la luz de estos acontecimientos, el presidente Zelensky enfatizó la necesidad urgente de realizar esfuerzos diplomáticos y pidió a todos los socios internacionales que negocien de manera cooperativa. Mientras tanto, un alto funcionario ucraniano insinuó un posible avance diplomático y reveló que Zelensky podría visitar Estados Unidos en los próximos días. El jefe de seguridad nacional de Ucrania, Rustem Umerov, ha expresado optimismo de que la visita se realizará con el objetivo de finalizar un acuerdo de paz con el presidente estadounidense Trump. Umerov enfatizó el objetivo de completar las etapas finales de las negociaciones para fines de noviembre, lo que refleja un esfuerzo colectivo para buscar una solución en medio de los conflictos en curso.

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