La Ciudad de México se está hundiendo a un ritmo alarmante debido a la extracción excesiva de agua subterránea. Los científicos advierten que partes de la ciudad podrían enfrentar graves consecuencias estructurales y ambientales si esta tendencia continúa.

La Ciudad de México es una de las capitales que se hunde más rápido en el mundo, con tasas de hundimiento de más de 0,5 pulgadas por mes, según la NASA. (desinstalar)

Según hallazgos recientes destacados por la NASA, el hundimiento del suelo en la región se está acelerando a medida que se agotan los acuíferos debajo de la ciudad. El suelo debajo de la vasta metrópoli se está comprimiendo y colapsando debido a un fenómeno causado por décadas de uso excesivo de agua. La infraestructura se daña y se crea una topografía desigual debido al hundimiento anual de varios centímetros en algunas partes de la ciudad.

La ciudad es una de las capitales que se hunde más rápido en el mundo, con tasas de hundimiento de más de 0,5 pulgadas por mes, según imágenes de un potente sistema de radar de la NASA.

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¿Por qué se hunde la Ciudad de México?

CNN citó a expertos que atribuyeron la crisis principalmente a la sobreexplotación de las aguas subterráneas de los acuíferos subterráneos. La implacable expansión urbana agravó el rápido colapso de la ciudad al agregar aún más peso al suelo rico en arcilla con nueva infraestructura.

El suelo, compuesto principalmente de arcilla blanda, pierde su soporte estructural y comienza a compactarse a medida que se bombea agua para satisfacer las demandas de una población en crecimiento.

El problema se ve agravado por la geografía única de la Ciudad de México. La ciudad está ubicada sobre sedimentos saturados de agua que son particularmente propensos a compactarse cuando se secan, ya que fue construida sobre el antiguo lecho del lago de Texcoco. Esto ha convertido a la región en una de las áreas urbanas más afectadas del mundo a lo largo del tiempo.

Los investigadores de la NASA señalan que una vez que se comprime el suelo, el proceso es en gran medida irreversible, lo que significa que la ciudad no puede volver a su elevación original incluso si se restablecen los niveles del agua. Esto hace que el hundimiento sea un desafío a largo plazo con opciones de mitigación limitadas.

La magnitud del problema queda claramente revelada por nuevas imágenes del satélite NISAR, una colaboración entre la NASA y la Organización de Investigación Espacial de la India.

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Impacto en la infraestructura y la vida diaria

Los primeros informes sobre hundimientos en la Ciudad de México se remontan a la década de 1920, y desde entonces los residentes han tenido que lidiar con los efectos, incluidos sistemas ferroviarios dañados, edificios inclinados y carreteras rotas.

Durante la estación seca de la Ciudad de México, de octubre de 2025 a enero de 2026, NISAR registró movimientos de tierra debajo de la metrópoli. Según sus hallazgos, los vecindarios de toda la ciudad se están hundiendo a un ritmo de casi 0,8 pulgadas por mes, o más de 9,5 pulgadas por año.

El principal aeropuerto de la ciudad, el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, se encuentra entre las zonas más afectadas.

Los efectos del hundimiento también quedan demostrados en un monumento de la ciudad. Construido en 1910 para conmemorar el centenario de la independencia de México, el monumento del Ángel de la Independencia de 114 pies de altura requirió la adición de 14 escalones a su base debido al hundimiento del terreno debajo.

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