El extremo del Chelsea Mykhailo Mudryk ha presentado oficialmente una apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) tras recibir una suspensión máxima de cuatro años por violaciones de dopaje.
El internacional ucraniano lleva casi 18 meses de baja tras un resultado anormal en un test de rutina, una situación que conmocionó a Stamford Bridge.
La pena máxima impuesta por la FA
La Asociación de Fútbol impuso a Mudryk una suspensión de cuatro años, la sentencia máxima disponible, tras una larga investigación sobre un control de dopaje fallido.
El jugador de 25 años quedó fuera de juego inicialmente en diciembre de 2024. después de que un “resultado anormal durante un análisis de orina de rutina” provocara una suspensión provisional, y fue acusado formalmente en junio de 2025.
Aunque la FA se ha mantenido reservada sobre los detalles específicos del caso durante todo el proceso, ahora se ha confirmado la gravedad de la sanción.
Según las normas actuales, la sanción tendría que retroceder al inicio de su ausencia provisional, lo que impediría efectivamente que el ex extremo del Shakhtar Donetsk regresara al fútbol profesional hasta diciembre de 2028.
Mudryk pelea ante el TAS
En un intento por salvar su carrera, Mudryk llevó su caso ante la máxima autoridad judicial del deporte.
Un portavoz del CAS habló con BBC deporte para confirmar la recepción del recurso, indicando: “El TAS confirma haber recibido un recurso de Mykhailo Mudryk contra la FA, presentado el 25 de febrero de 2026. Las partes están intercambiando escritos y aún no se ha programado una audiencia”.
Según se informa, la controversia se centra en el meldonio, un fármaco cardiovascular que puede mejorar la capacidad respiratoria y la resistencia.
Se informa que Mudryk entró en contacto con la sustancia mientras cumplía una misión internacional con Ucrania en octubre de 2024.
Fuentes cercanas al jugador siguen siendo optimistas de que la apelación podría reducir significativamente su sanción, lo que podría permitirle regresar al campo la próxima temporada.
Mantener la inocencia y entrenar en el exilio
Durante todo el calvario, Mudryk sostuvo que no era un drogadicto intencional.
En su única declaración pública desde que comenzó la suspensión, el extremo expresó su incredulidad ante la situación. En ese momento, dijo que estaba “completamente en shock” y agregó que “nunca había usado conscientemente ninguna sustancia prohibida ni había violado ninguna regla”.
A pesar de no poder jugar con el Chelsea desde el choque de la Conference League contra el Heidenheim en noviembre de 2024, Mudryk está decidido a mantenerse alerta.
Chelsea y la FA guardan silencio
El Chelsea, que pagó una tarifa inicial de 70 millones de euros (61 millones de libras esterlinas) para traer al jugador a Londres en enero de 2023, optó por no emitir ningún comentario formal mientras continúan los procedimientos legales.
Según los informes, el club está esperando el veredicto final del TAS antes de decidir los próximos pasos con respecto al futuro a largo plazo del jugador en Stamford Bridge.
La FA también se negó a comentar sobre el asunto en curso.
Mientras Mudryk entra en esta crucial batalla legal, los ojos del mundo del fútbol estarán puestos en Suiza para ver si uno de los fichajes más caros de la Premier League puede limpiar su nombre o si su etapa en el máximo nivel realmente ha terminado.










