Mientras los Memphis Grizzlies continúan construyendo alrededor de su núcleo joven, seleccionar a Cameron Boozer en el próximo Draft de la NBA es el movimiento perfecto para que la franquicia vuelva a estar en la contienda. Boozer aporta una rara combinación de habilidad, inteligencia, físico y producción que lo convierte en uno de los prospectos más seguros e impactantes de la clase.
Con 6 pies 9 pulgadas y 250 libras, Boozer ya tiene una estructura lista para la NBA, pero su versatilidad ofensiva es lo único que lo distingue. Puede manejar el balón como un guardia, estirar la cancha como un lateral y dominar el cristal como un gran hombre tradicional. Cada vez que Boozer toca la pelota de baloncesto, parece seguir una ofensiva eficiente. Ya sea atacando cuesta abajo, acertando tiros desde el perímetro o encontrando compañeros abiertos con visión avanzada, constantemente crea oportunidades de gol de calidad.
El coeficiente intelectual de baloncesto de Boozer puede ser su mayor fortaleza. Pocos jugadores procesan el juego tan rápido como él, y aún menos combinan esa inteligencia con fuerza bruta y un saltador externo confiable. Disparar al 40 por ciento desde tres mientras lleva una gran carga de trabajo ofensivo en Duke muestra cuán completo ya está su juego ofensivo. Su capacidad para dictar el tempo y hacer las lecturas correctas encaja perfectamente con estrellas de Memphis como Za Morant y Jaren Jackson Jr.
Boozer podría ser la pieza que falta para el futuro de los Memphis Grizzlies
El ex destacado de Duke respaldó las expectativas durante toda la temporada al promediar 22,5 puntos, 10 rebotes y cuatro asistencias, al tiempo que obtuvo los honores de Jugador Nacional del Año. Estuvo a punto de llevar a Duke a la Final Four y demostró constantemente que podía asumir las responsabilidades como pieza central de la franquicia.
Todavía hay dudas sobre el techo a largo plazo de Boozer. Su explosión vertical de élite y su falta de velocidad promedio en el pie podrían limitar su versatilidad defensiva a nivel de la NBA. Los cazatalentos también notaron algunas luchas contra defensores interiores más grandes durante los torneos ACC y NCAA. Sin embargo, su producción general, su sentido del juego y sus habilidades ofensivas mejoradas superan esas preocupaciones.
Para Memphis, Boozer marca cada casilla importante. Es productivo, competitivo, inteligente y muy respetado desde el punto de vista del carácter. Emparejarlo con Jack Ede les daría a los Grizzlies una de las zonas de ataque más físicas de la liga, pero su versatilidad ofensiva proporcionaría el complemento perfecto para las estrellas actuales del equipo.












