El tackle izquierdo de Alabama, Kadyn Proctor, tiene todas las herramientas con las que sueñan los equipos de la NFL. Con 6 pies 7 pulgadas y 366 libras, el liniero ofensivo junior aporta un tamaño y una fuerza poco comunes, pero lo que lo distingue es lo bien que se mueve para una estructura tan enorme. Los cazatalentos de la NFL ya lo ubican como el tercer liniero ofensivo del país, y es fácil entender por qué.

El atletismo de Proctor salta de la pantalla. Tiene pies rápidos, movimientos laterales impresionantes y la capacidad de desviar a los defensores con facilidad. Su juego de pies es consistente con su tamaño, lo que lo ayuda a ganar consistentemente tanto en protección de pase como en juego terrestre. Alabama se apoyó mucho en él esta temporada, creyendo que podía anclar la ofensiva y mantener la bolsa limpia.

En el juego terrestre, el poder de Proctor es abrumador. Despeja líneas con autoridad, supera a los defensores y completa bloqueos mientras suena el silbato. Su combinación de fuerza y ​​rapidez lo convierte en un rival incompatible con los atacantes que luchan por rodearlo o dejarlo atrás.

Proctor también aporta intangibles: un alto coeficiente intelectual futbolístico, disciplina con su técnica y comunicación constante en el lado ofensivo. Su crecimiento cada temporada ha sido notable y ahora parece un jugador completo listo para pasar al siguiente nivel.

Si Proctor continúa con su juego dominante, ingresará al Draft de la NFL como uno de los mejores tackles prospectivos del país.

Más noticias de fútbol universitario

Enlace de origen