El Corinthians realizó una sólida actuación en las semifinales de la Copa de Brasil, logrando una victoria fuera de casa al vencer al Cruzeiro por 1-0 en el Estadio Mineiro. El único gol del partido lo marcó el delantero holandés Memphis Depay, quien hizo gala de habilidad y tenacidad para abrir el marcador en el minuto 22 del primer tiempo.
Al inicio del partido, el Corinthians sorprendió a la afición mostrando una actitud agresiva, dominando el juego y creando buenas ocasiones. Mathews Bidu y Martínez fueron los primeros en amenazar la portería rival, pero encontraron resistencia por parte de la defensa del Cruzeiro. Los locales respondieron rápidamente con Caio George arriesgando un disparo tras un regate, pero el portero Hugo Souza hizo una parada crucial.
El gol de Corinthians llegó luego de un hermoso centro de Carrillo que encontró a Yuri Alberto. El joven delantero, en lugar de intentar rematar, lo envió a Memphis, que tuvo la paciencia de convertir el balón en el fondo de la red después de que su primer cabezazo fuera detenido por Fabrizio Bruno.
Las ocasiones fueron escasas en la segunda parte a pesar de la intensidad. Cruzeiro, que jugaba en casa y buscaba la remontada, tenía la mayor parte del balón, pero la sólida marcación del Corinthians resultó difícil de afrontar. La presión provocó tarjetas amarillas durante el partido y el árbitro Andersen Daronko castigó una actitud dura. Una ausencia destacada del Cruzeiro es la del centrocampista Lucas Romero, quien recibió una tarjeta y no estará disponible para el partido de vuelta.
En los minutos finales, el Corinthians tuvo una gran oportunidad de ampliar su ventaja y Vitinho estuvo a punto de marcar el segundo gol cuando entró Memphis. Sin embargo, el disparo cruzado del jugador no encontró rematador en el área, dejando el marcador 1-0.
El próximo encuentro entre ambos equipos en la final será el próximo domingo en el Neo Química Arena de Sao Paulo, donde el Corinthians tendrá la ventaja del empate de cara a la final de la Copa de Brasil. Cruzeiro necesitaría ganar por dos o más goles para garantizar la clasificación directa, pero una victoria por un gol llevaría la disputa a los penales.
El vencedor de esta semifinal se enfrentará al vencedor del otro choque entre Vasco y Fluminense, cuyo primer partido se disputará este jueves y la vuelta el próximo domingo. La final de la Copa de Brasil ya tiene definidos sus anfitriones, con el primer partido entre Corinthians o Cruzeiro del ascendido el día 17, mientras que Vasco o Fluminense acogerán la gran final el 21 de diciembre en Río de Janeiro.










