El Leeds United se enfureció cuando le dijeron que si los cuartos de final de la Copa FA contra el West Ham terminaban en penales no se les permitiría jugar frente a sus aficionados locales.

Daniel Farke llegó al estadio de Londres sólo para ser informado de que cualquier tiroteo tendría que realizarse en casa, presumiblemente por razones de seguridad, lo que enfureció al técnico del Leeds.

Normalmente, un lanzamiento de moneda decide dónde se impondrán las sanciones, pero la FA permite que el responsable de seguridad y las autoridades pertinentes decidan si dicha conducta constituiría un riesgo para la seguridad.

Leeds contó con 9.000 aficionados para su choque de sexta ronda contra el West Ham, después de haber ganado en los penales contra el Birmingham City anteriormente en las etapas.

West Ham venció a Brentford en los penales en la última ronda en una tanda de penales que tuvo lugar frente a 5.000 fanáticos de los Bees que viajaban.

Fuentes del West Ham insisten en que tales “decisiones dinámicas” sólo se tomarán oficialmente después del final del partido y si es necesario.

El Leeds estaba furioso tras una inusual intervención policial antes de un partido de la Copa FA

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