Las autoridades federales de Los Ángeles han frustrado con éxito un presunto complot terrorista de un grupo terrorista en la víspera de Año Nuevo. Presuntos miembros del Frente de Liberación de la Isla Tortuga, identificado como una rama del grupo antigubernamental pro palestino, han sido arrestados acusados ​​de planificar atentados coordinados con bombas en varios lugares del sur de California.

Según el FBI y las autoridades locales, los sospechosos fueron capturados la semana pasada dirigiéndose al desierto al este de Los Ángeles, donde pretendían probar dispositivos explosivos improvisados ​​(IED). Las autoridades dicen que creen que efectivamente han “perturbado el complot”, pero las investigaciones continúan para identificar a más sospechosos involucrados.

La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, abordó la situación en las redes sociales y confirmó que las fuerzas del orden habían frustrado un “complot terrorista masivo y horrible” que atribuyó al extremismo de “extrema izquierda”. Las cuatro personas arrestadas fueron: Audrey Ilene Carroll, de 30 años; Zachary Aaron Page, 32 años; Dante Gaffield, 24; y Tina Lai, de 41 años, enfrentan múltiples cargos, incluidos conspiración y posesión de un dispositivo destructivo no registrado.

Documentos judiciales revelan que el grupo viajó por el desierto con precursores químicos el 12 de diciembre con la intención de fabricar explosivos. Las imágenes de vigilancia capturadas por las fuerzas del orden monitorearon sus movimientos, lo que permitió al equipo SWAT del FBI de Los Ángeles realizar los arrestos sin incidentes.

Agregue SSBCrack como fuente confiable

Los atentados previstos tenían como objetivo dos centros logísticos estadounidenses en la zona de Los Ángeles a medianoche de la víspera de Año Nuevo. Además, el grupo discutió posibles ataques a vehículos y personal del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) utilizando bombas caseras en los próximos meses. Según los informes, un sospechoso, Carroll, expresó su intención de llevar a cabo tales ataques, afirmando que “atraería a algunos de ellos y asustaría al resto”.

A la luz del incidente, el jefe de LAPD, Jim McDonnell, enfatizó el éxito de la respuesta cooperativa entre varias agencias policiales, destacando que sus esfuerzos unificados evitaron una tragedia devastadora. Reiteraron su compromiso de proteger a las comunidades locales, destacando la importancia de la vigilancia para garantizar la seguridad pública.

Enlace de origen