El USS Iwo Jima (LHD 7), un buque de asalto anfibio clase Wasp, está actualmente desplegado en el Caribe cerca de Venezuela como parte de una operación más amplia dirigida por el Comando Sur de los EE. UU. (USSOUTHCOM). La movilización representa uno de los movimientos navales estadounidenses más importantes en la región en las últimas décadas, destacando la combinación de capacidades anfibias, activos de aviación y unidades del Cuerpo de Marines en la región consideradas necesarias para combatir la seguridad marítima y el tráfico de drogas.
El USS Iwo Jima sirve como una plataforma versátil, a menudo denominada “miniportaaviones”, que puede soportar una amplia gama de operaciones. Botado en febrero de 2000 y puesto en servicio en junio de 2001, el barco mide 275 metros de eslora y desplaza aproximadamente 40.000 toneladas. Su diseño multifuncional le permite servir como transporte de tropas, centro de mando y plataforma aeronaval capaz de llevar a cabo una amplia gama de misiones expedicionarias.
Durante este despliegue, Iwo Jima liderará el Iwo Jima Amphibious Ready Group, que incluye el USS New York (LPD-21), un muelle de transporte anfibio, y el USS Oak Hill (LSD-51), un muelle para barcos de desembarco. El grupo cuenta con el apoyo de la 22.ª Unidad Expedicionaria de los Infantes de Marina (22.ª MEU), que está equipada para operaciones de respuesta rápida.
El grupo aéreo que se embarcó en Iwo Jima estaba formado por una variedad de aviones, incluidos aviones de ataque AV-8B Harrier II, helicópteros CH-53E Super Stallion y MH-60S/R Seahawk, y aviones basculantes MV-22B Osprey. Imágenes recientes han mostrado a estos activos participando en ejercicios en todo el Caribe, realizando operaciones aéreas y realizando patrullas de vigilancia marítima.
El despliegue se caracteriza por operaciones del mundo real destinadas a combatir el narcotráfico y fortalecer la presencia militar estadounidense en la región del Caribe. Las declaraciones oficiales de fuentes estadounidenses confirman que las operaciones no son sólo ejercicios sino actividades vitales con prioridades nacionales para perturbar los sistemas de tráfico de drogas y proteger la seguridad nacional.
Además, las operaciones frente a Iwo Jima coincidieron con la presencia del USS Gerald R. Ford (CVN-78), un portaaviones que mejora las capacidades operativas en el Atlántico occidental. Si bien Ford opera en un perfil de misión diferente al de Iwo Jima, su presencia mejora la capacidad estratégica general de la Marina de los EE. UU., brindando apoyo integral para el transporte estratégico, operaciones anfibias y operaciones expedicionarias sostenidas.
Este importante despliegue naval subraya la voluntad de Estados Unidos de participar activamente en la región, demostrar preparación militar y fortalecer los compromisos con la seguridad regional y las iniciativas antinarcóticos.










